Saturday, November 10, 2007

Converse Negros de Agujetas Rosas: Siguiendo las Pisadas de los Dandy Warhols (y ll)

En el Centro Espacial de Calacoaya con Franz y Ros: Adriano e-3

A la mañana siguiente seguíamos puestos y mantuvimos el nivel. El Franz y el Ros estaban bien y los cinco nos fuimos a Guadalajara en la camioneta de mis compadres porque los Warhols tocarían allá. El célebre Dr. Neón iba a conseguirnos entradas dobles y gafetes, así que Adriano manejó todo el camino con variedad musical, y aprovechamos para darle cuello de una buena vez al Sino de Café Tacuba. En la ciudad de las mujeres hermosas fuimos a Mr. CD por las entradas, pero ya no tenían. Localizamos al Doc en su Cel, nos citó para comer hamburguesas y darnos unos gafetes. Luego nos guió hasta el gimnasio de un colegio llamado EDUCARE, donde los Warhols hacían la prueba de sonido.

Dos visiones del ensayo: arriba del Doctor Neón, abajo de Adriano e-3

Las discusiones durante la prueba: Adriano e-3

Nos acercamos a escucharlos y después del ensayo le di a Taylor y a Brent DeBoer unas Moscas que les guardé, con un artículo ilustrado por Franz. Pasamos a una estancia, platicamos un momento y salí en chinga por mi cámara y una grabadora. Afuera me encontré al Doc, en plan de trabajo, como en Almost Famous, y me preguntó si quería hacer unos podcasts con los Warhols. Pues cómo no. Platiqué con DeBoer y luego con el guitarrista Holmström, unos tipos muy amables. Hablamos sobre música y sus aficiones. Por supuesto que los interrogué acerca del siguiente disco, la verdad es que ya se colgaron, y prefieren conservarlo como una sorpresa, se supone que lo tendremos a principios de 2008.
Aquí con Deboer: Adriano e-3

Mis compas con Taylor. Nótense las moscas en sus manos. La niña al fondo a la izquierda es la hija de Zia: Doctor Neón

Acá con Holmström: Adriano e-3

El gimnasio se llenó con unos mil invitados. Las tapatías son más que hermosas, todas con minifalda y zapatos de tacón. No era un público rockero, estaban allí por una cuestión social más que musical. Tocaron los Implantes y luego Becker, no les puse atención porque entre uno y otro sucedieron cosas que le dieron un giro a la noche: a mi comadre Lorenza le sentó mal el exceso de reventón y decidieron irse. En eso, de la multitud salió Ale, la princesa de Zapopan, con sus Converse negros de agujetas rosas, jeans y playera de Mickey Mouse.
Vino hacia mí con sus grandes ojos y esa expresión de cándida inocencia que lo conquistan todo: Flaco, ¿no me hablaste, verdad?. No. ¿Qué no te da gusto verme?. Sí. ¡Pues abrázame!. Sí. Y perdí la voluntad, pero no la conciencia. Nos sentamos en el pasto y habló sobre confianza después de fumar. La escuché atento y atónito. Decía confiar en mí, pero hace meses desapareció sin explicación y sé que la verdad no se ha dicho. Sólo creí que empezaría a sonar “Lies” de los Greenhornes.
El poder y la gloria del pop: Adriano e-3

Cuando llegó el turno de los Warhols entramos y nos fuimos hasta adelante con el Franz, el Ros y el Doc. Ella recordó que el año pasado los vimos juntos y yo pensaba que nuestras vidas iban a quedar ligadas para siempre por su música. Aparecieron a unos metros de distancia, iniciaron los teclados de “Be-In” y con esa furia sicodélica nos lanzaron al universo en expansión. Lo que salía de sus amplificadores Vox era una espiral rocanrolera de guitarras Fender, una mujer orquesta y una batería de bananas con doble bombo bicolor.

Zia, hermosa y talentosa, lista para rockear: Adriano e-3

Ya sé que exagero, pero tocaban como los ángeles. Eran las mismas canciones del viernes, sólo que ahora sonaban distinto, podían sentirse como si tuviéramos oídos en la piel. Además tocaron piezas fuera de serie: “(You come in) Burned”, lenta como voluta de humo, con su gran solo de guitarra al final en el que Holmström cambió a una vieja Gibson y se trenzó con ella: el músico, su guitarra y sus pedales. Hubo canciones en las que utilizó hasta tres liras y nos dio una probada de “Pete International Airport”, puro feedback y efectismo mágico.
On Stage: Doctor Neón

De la gravedad cero pasamos al rancho eléctrico, tocaron “Country Leaver”, la “revolución folk” en su momento, según el autor que la cantaba seguido por la guitarra slide y la harmónica que soplaba Zia McCabe -quien toca el bajo de pedales, los teclados con una mano, el pandero con la otra y, además, canta. Siguió la densísima “Nietzsche”, lo que fue un derroche de guitarras distorsionadas. Y cerraron con “Boys Better”, la rola más pesada que les conozco, un remolino inflamable y melódico, más largo y espacial que Viaje a las Estrellas. Para culminar, Holmström utilizó la técnica del ventilador (de Townshend), girar el brazo y golpear las cuerdas hasta explotar en un gran final.
On air: Doctor Neón

Una cerveza para volver al mundo y llegó el momento inevitable, despedirme de Ale. No se fue corriendo como la Cenicienta Punk de los Sonics, dejando un Converse tirado, y yo tras ella. Dice que soy el más maravilloso que ha conocido, pero por alguna razón que daría material para una película de Buñuel o un cuadro de Magritte, no podemos estar juntos. Al menos encontré una explicación “razonable” en la novela Tokio Blues (Norwegian Wood) de Haruki Murakami. Aún así, el nuestro es un misterio de amor surrealista sembrado de engaños y trampas. Lo último que dijo cuando caminé hacia la puerta fue: “Te quiero, flaco”. Ya no me desgasté en tratar de entenderla, como dijo el Ros, las mujeres llevan las cosas a un punto donde la razón se termina. Y en este caso, la confianza también. Mejor caminé con mis amigos para encontrar un taxi, asimilábamos la experiencia de los Warhols.

Los Tres, más vale un buen amigo que...: Adriano e-3

El domingo amanecimos en un hotel con lo puesto desde el viernes, olíamos a puro rocanrol. Mi compadre nos encontró y nos levantó con uno de sus gallitos. Afuera el cielo era tremendamente azul y triste. Azul Verdad. Este cielo me recordaba a la princesa de Zapopan y las calles de Guadalajara también. Después seguimos caminos distintos: el Doc se fue dar el rol por la ciudad. Franz y Ros se regresaron en avión porque iban a The Cure. Mis compadres y yo volvimos en la camioneta y les conté lo que ya no vieron ni escucharon. Después de ver a los federales voté por desafanar el material que nos quedaba, me frikea llevar en carretera. En vez de eso, mi compadre la prendió y la esfumamos. Sólo agarré el volante los últimos 200 kilómetros para volver a nuestro punto de partida: el Centro Espacial de Calacoaya.

Monday, November 5, 2007

El Camino del Hofmann: Siguiendo las Pisadas de los Dandy Warhols (I)

Los Warhols: Franz de Paula, El Guardián

En un fin de semana vimos a los Dandy Warhols dos veces, viajamos en Hofmann, nos corrieron del Motorokrfest por prender, fuimos y regresamos a Guadalajara, conocimos a los Warhols en el Indie Bud Tour, perdimos a mi comadre por exceso de reventón, reencontré al amor de mi vida, rockeamos en un concierto inolvidable, nos quedamos sin nave y terminé con tres amigos en un hotel a las tres de la mañana. Al despertar pensé que Courtney Taylor-Taylor es un artista tocado con la gracia de la música. Que el llamado “indie rock” pertenece a las corporaciones. Y que la vida es jodida y triste pero tiene sus momentos.
Adriano e-3 y Lorenza hacia el Motorokrfest

El rock fest de los motorolos
El viernes por la tarde salimos de Calacoaya y llegamos al Foro Sol para ver a nuestra banda consentida de los últimos tiempos. Aprovecharíamos los boletos de precio rocker para ver de una buena vez a los pinches Kínders. Entre Porter y los Dynamite prendimos uno y mis compadres, Adriano y Lorenza, nos sorprendieron con la magia lisérgica. Aplicamos la vía del Hofmann para encontrar el camino hacia el corazón del rock con los Dandy Warhols, una banda esencialmente sicodélica. La manta azul con su nombre en amarillo se desplegó en el escenario principal, nuestras mentes se movían y comenzaban el ascenso estelar en el atardecer dorado por el sol. Tras un silencio comenzaron a sonar en el aire las primeras notas de “Godless”, se deslizaban por la guitarra de Pete Holmström, como si el viento nos trajera esa música fantástica.
La bandera del pop: Adriano e-3

En mi mente sus canciones tienen alas. Nos entregamos a la música en un estado extático. El sonido no era digno de los Dandy Warhols, pero la música brillante no depende del volumen y nos elevaron. Para mí cada tema tenía una historia: “All the Money or the Simple Life Honey” me coloca de regreso en una heladería de Miami con mi sobrina Regina, cuando sonó en el radio ambiental del establecimiento. “We Used to Be Friends” me recordó cuando le puse Welcome to the Monkey House a mi compadre, el rastapunk que estaba a mi lado. “The Last High” invariablemente me remite a María José, fuimos al cine a ver 9 Songs y nos pareció mala, pero ahí tocan esta canción. Tocaron “Get Off”, la rola que me llevó a Ale. Todas las canciones de los Warhols me llevan directo a ella, pero en particular ésta, “The New Country” y “There is Only this Time”. “Be-In” me puso en contacto con Angie y su onda budista pero con aceite, beibi, con aceite. Y “Bohemian Like You”, que comparto con Franz, el que me introdujo a los Warhols y que también estaba a mi lado. Al igual que el nuevo sencillo “My Friends”, estas personas hicieron big-bang en mi mente, explotaban en millones de partículas entre cada canción. Justo allí tocaron “I Love You” y entendí, en la lógica emocional del ácido, que son quienes me han dado los momentos de felicidad más intensos en estos años y con los que he compartido esta música.
R U Ready 2 Rock? 1, 2, 3, 4: Adriano e-3

Después de los Warhols escuchamos al IMS, Molotov, Incubus… mejor nos sentamos a fumar. Pero tuvimos la mala suerte de que nos cayeran unos pendejos de seguridad, como si apañaran al Cártel del Golfo. Se armó una discusión pendejísima con varios simios, hasta que un gordo inmenso me llevó de la manita por una puerta, del otro lado me basculearon entre varios y el marrano me aventó a la calle. Estaba lleno de policías. Esperé un rato a mis amigos entre los tiras que parecían perros negros con ojos amarillos. La puerta se abrió y aventaron a mis compadres. Esperamos a los demás pero no salieron, yo no tenía mi celular y mi compadre no tenía sus números. Caminamos al metro y en el vagón nos dio un ataque de risa lisérgica, tan intensa que te desprendes de ti mismo, entonces mi comadre propuso beber unos vodkas. Y quiso el destino que no viéramos a los pinches Kínders.

Los Warhols: Franz de Paula, El Guardián

Thursday, November 1, 2007

Lo único seguro en esta vida


Calavera. Ilustración de Gimena Garza.

Friday, October 26, 2007

Ante la ignorancia de Reactor, mejor escuchar Horizonte

Llevo poco más de un mes escuchando todos los días en la mañana la estación del IMER, Reactor 105.7 FM. Más o menos me he puesto al día en la música pop del momento que se canta en inglés y en español. Hay un programa de seis a ocho, conducido por un intento de locutor que se hace llamar el Golfo, quien constantemente exhibe su ignorancia en materia de rock. La peor muestra de su rampante desconocimiento fue hace unos días: muy orondo y seguro de sí mismo, el tal Golfo anunció una canción de los Beastie Boys “de cuando tocaban punk”, puntualizó, y luego amenazó, “aquí les va”. Y empezó a sonar Rise Above del primer disco de Black Flag con Henry Rollins, Damage. Al terminar la canción, el Golfo dijo nerviosón: “Pues parece que ha habido un error, la canción no era de los Beastie, era de... esteee… (aquí hubo un silencio incómodo de varios segundos) ¡Ah, de Black Flag, sí, claro, de Black Flag”…
Rollins en los tiempos del Flag.

Greg Ginn, el fundador de la banda.

Qué chingón poder escuchar a este grupo en una estación de radio, lástima que haya sido por accidente, por la torpeza de un burro que debería saber lo básico sobre rock si es que algún día aspira a ser locutor de una estación así. Y no es el único al que se le “chispotea” de esta forma, el también ignorante y mamón de Rulo la caga a cada rato y ni se inmuta de sus pendejadas al ponerse a decir estupideces sobre The Clash o T Rex… Y nadie lo corrige ahí porque nadie sabe. Pero bueno, basta un dedo para cambiar de estación y sintonizar el jazz de Horizonte, se las recomiendo mucho.

Tuesday, October 23, 2007

El patio de mi casa es particular

Era sábado por la tarde y yo iba de salida a una comida de la agencia. Pero se me fue el avión y al tratar de salir a la calle me di cuenta de que olvidé las llaves adentro del micro sitio. Sin las llaves no podía abrir la puerta del patio que da a la calle, así que toqué en la casa y marqué con el celular a la dueña, pero no había nadie. Mi único repuesto de llaves lo tenía en la oficina y no había manera de salir o de entrar al micro sitio… Me senté en las escaleras a mentar madres porque pasaría el resto del sábado atrapado en el patio hasta que alguien llegara y me abriera. Iba a perder una bella tarde de fin de semana por pendejo, encerrado y hambriento porque en la mañana me había dado un rol bestial en la bicicleta.

Después de una rato me aliviané y empecé a observar detenidamente el patio. Noté que estaba ordenado. Todas las bicicletas, refacciones y herramientas de Pepe estaban acomodadas como nunca se había visto. Pepe es el personajazo que vive aquí y que pasa con frecuencia en este blog, se me hizo extraño ver ahí su Diamond Back porque jamás se baja de ella.

Seguí analizando el patio centímetro por centímetro y de pronto sucedió lo inesperado, ví algo que me devolvió la libertad aquella tarde: una llave en la parte superior del marco de la puerta que sale a la calle. Me acerqué y la tomé, estaba puesta con un pequeño imán. Era la llave de Pepe para entrar cuando se le olvidan las suyas, basta estirar la mano por arriba y listo: su ingenio fue como el ábrete sésamo.

Más preciada que la llave de cristal en la Cueva de las Orquídeas Susurrantes...

El buen Pepe en su bicla. Foto: Gimena Garza.

Monday, October 15, 2007

Los Kínders y la ética en las páginas musicales


¿Es válido y confiable que un ejecutivo discográfico publique artículos favorables sobre los grupos que distribuye la disquera para la que trabaja, como si las revistas fueran catálogos de venta? Acabo de leer un artículo sobre The Killers, un grupo mediocre inflado por los medios y la inercia que genera la maquinaria del entretenimiento. Entre otras cosas, el texto dice: “De cualquier manera, personalmente creo que el disco contiene momentos brillantes como el corte inspirado en el estilo springsteeniano ‘When you where young…’”
Perdón, pero los Kínders están a millones de años luz de “Atlantic City”, por mencionar una buena de Springsteen. Leí bien, el autor anotó “personalmente creo” y eso le da licencia periodística. Además, cada persona percibe distinto la música de acuerdo a muchos factores como su cultura musical. Sin embargo, estas apologías chafas venden bien y funcionan para perpetuar el star system que padecemos. Son tan jaladas como las infantiles comparaciones entre Café Tacuba y Sado Estéreo con The Beatles.
En seguida leí los dos argumentos de venta que he leído en las demás revistas musicales: fueron producidos por Flood y Alan Moulder, fórmula que cae sin remedio en: “De los creadores de U2, Depeche Mode, NIN y Smashing Pumpkins…” Y su video clip de las calaveritas (en el Planeta MTV, la música y los grupos no existen sin el video), dirigido por Tim Burton.
Me parecen argumentos para apantallar y engañar incautos. No es que Burton sea fan del grupo y haya corrido a pedirles chance de hacerles un video, fue al revés. Resulta que el respetable y admirable maestro también se encuentra filmando la campaña publicitaria global de Samsung Electronics. Es decir, hasta los artistas más excéntricos y los productores más geniales le atoran a cualquier negocio siempre y cuando se les pague lo que cobran. Para ellos es talacha redituable, con eso pagan la renta y sacan sus proyectos personales. Es muy posible que Burton utilice esa lana para realizar sus fantásticas películas, lo cual se agradece. Pero eso no tiene que ver con el nivel musical del grupo.
De este tamañito es el nivel musical de los Kínders que tocarán el viernes 19:

Al final del artículo me dije: caray, qué sordo y pendejo soy, cómo no me di cuenta de la gran banda que son los Kínders, “brillantes” estrellas rockeras. Entonces vi la firma del autor y supe que el texto era un extenso anuncio disfrazado de artículo, también llamado “publi reportaje”, que suele pagar una empresa para su publicación. Es una herramienta común en la mercadotecnia y la publicidad, lo normal es que las publicaciones hagan notar esto de alguna manera y se aclare a los lectores.
Suele suceder que los locutores de radio, los conductores de videos y los editores de otros medios se expresen favorablemente sobre los grupos con los que tienen algún interés personal o empresarial, sin respeto por los lectores ni por la música. Defienden y engrandecen a los grupos como si les pagaran por ello, dan a entender que han invertido algo y esperan recibir desde una lana, discos y entradas a las conferencias de prensa y a los conciertos, hasta un empleo o una falsa amistad. Encima, el ego está hambriento de aparecer en los agradecimientos que elaboran los grupos en sus discos, figurar en las listas de invitados VIP y que el grupo le dedique una en el concierto: “Esta rola va para el Niño Héroe del Rock por apoyar las propuestas nacionales de calidad”, antes de tocar lo que será su eterno hit en los años por venir.

Tuesday, October 9, 2007

En bicicleta soy un ángel

Con razón al pedalear siento que vuelo...

Todas las criaturas que caminan desean volar. Con una bicicleta, el hombre de carne y hueso puede ponerle alas a sus pies.
Karl Korn, autor de Diez mil Millas en Bicicleta. 1887.