Thursday, September 1, 2011

David Byrne en México

La ciudad imaginaria en bicicleta


“El sueño puede volverse realidad
Bajo el concreto
El sueño sigue vivo…”
The Talking Heads, City of Dreams


El espigado artista pasó por México, donde concluyó la gira sudamericana del foro Ciudades, Bicicletas y el Futuro de la Movilidad para apoyar la petición regional del 5% y presentar su libro Diarios de bicicleta.

Los viajes de Cabeza Rodante
Artista multidisciplinario, Byrne acostumbra llevar una bicicleta plegable para explorar las ciudades que visita en sus giras. De esas experiencias se desprenden observaciones en torno a las urbes sobre arte, arquitectura, urbanismo, historia, economía, sociedad y medio ambiente, reunidas en su libro publicado por Sexto Piso.Después de pedalear y reflexionar por Berlín, Estambul, Buenos Aires, Manila, Sidney, San Francisco y Nueva York, llegó a la tierra de los baches y el tráfico para rodar en Guadalajara y el Distrito Federal durante el foro convocado por el Instituto de Transporte y Desarrollo de Políticas (ITDP), organización que gestionó la gira por Argentina, Chile, Colombia, Perú y Brasil. En la capital tapatía el foro fue el acto de re apertura del legendario Roxy como un espacio para la cultura urbana, la rodada transcurrió sin mayor percance que los cafres mexicanos. Pero la experiencia de Byrne al rodar por las calles del D.F. no fue del todo agradable. En su ruta hacia el Centro Cultural Universitario Tlatelolco, ponchó llanta en un bache. Tuvo que doblar la bici y subirse a un taxi para llegar al foro de impecable blanco y un saco azul cielo.

Los arquitectos de la Ciudad Imaginaria
En el recinto, abarrotado por fans que cazaban la foto y el autógrafo, el foro Ciudades, Bicicletas y el futuro de la Movilidad transcurrió con la participación del Director Regional del ITDP, Bernardo Baranda, quien ofreció cifras sobre la Ciudad de México: 32 mil viajes mensuales en bicicleta en 2010 y más de 24 mil usuarios del sistema Ecobici en su primer año. Jose (sin acento) Castillo, de la firma Arquitectura 911, habló sobre la abolición del coche como símbolo de estatus y puso el ejemplo de Copenhague, donde la utopía de la ciudad sustentable ya es una realidad. Por su parte, el arquitecto Felipe Leal, de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda, dijo que en el área metropolitana de la Ciudad de México se calculan más de 20 millones de habitantes y existe un coche por cada cuatro personas. Vivimos en la ciudad con menos espacio y más coches por habitante. Ello explica por qué los gobiernos sólo ha realizado obras para el automóvil durante décadas. Y el polifacético David Byke, quien puso el acento poético sobre las dos ruedas. Juntos, con sus disertaciones, estudios y propuestas imaginaron una ciudad donde las personas y las bicicletas son las protagonistas en el lugar que hoy ocupan los coches. Esa ciudad existe en el futuro que señala el Power Point, sin duda algo se mueve en esa dirección.
“Estamos viviendo el fin del edén de los suburbios y el inicio de las ciudades imaginarias”, dijo Byrne al desmantelar el concepto de las ciudades dormitorio, donde la gente fue segregada y condenada a manejar un coche para ir a cualquier parte. “No me considero un activista de la bicicleta, sólo describo lo que observo. La bicicleta se convirtió en mi medio de transporte cuando me mudé a Nueva York hace más de treinta años. La bici me da libertad y energía para decidir y moverme mejor. También me permite conocer lugares y gente que en coche sería imposible. Esto me da un sentido de la ciudad, me formo un mapa mental de ella y la siento como una gran instalación interactiva, así lo planteo en el proyecto Playing the Building. He notado que existe un movimiento ciclista que está creciendo, gente en las ciudades pensando en cómo vivir y moverse mejor. Estas ciudades están llenas de zonas muertas, áreas industriales, estacionamientos, guetos residenciales y corporativos donde las personas viven aisladas. Es necesario llevar vida a esas calles, recuperar el espacio urbano, y la bicicleta es un medio para hacerlo. ¿Cómo hacemos para que más gente salga a la calle y se mueva en bici?”, preguntó al final. “Necesitamos que más mujeres se suban a la bici. Los hombres iremos tras ellas.”

5% del presupuesto al Fondo para la Bicicleta
De acuerdo con los cálculos realizados por el ITDP, se necesita que en el presupuesto de egresos del 2012 se destine al menos el 5% del presupuesto de transporte al fomento del uso de la bicicleta, un fondo para infraestructura, cultura, promoción y regulación encaminado a una ciudad equitativa y segura (www.itdp.mx/5porciento/).
En las oficinas del organismo, donde Byrne firmó la petición y convivió con los amigos del pedal, hubo oportunidad de intercambiar impresiones y experiencias ciclistas. Un tipo reservado y amable, sencillo y atento.
RG: ¿México, tierra de baches?

DB: Ja ja, en todo el mundo hay baches. No como los de aquí, pero en todas las
ciudades del mundo es más o menos lo mismo.

RG: ¿Entonces los baches son como las ideologías? En tu libro mencionas que sin importarcuál sea ésta, el resultado es más o menos el mismo.

DB: Ja ja ja, sí, así es, las calles no son amigables con el ciclista, sólo que aquí son más incómodas. Pero Mérida es una de mis ciudades favoritas para rodar.

RG: Aquí se contradicen las estadísticas que presentaste sobre el ascenso del ciclismo urbano en relación al descenso de accidentes.

DB: Creo que los conductores están entendiendo el mensaje al ver más ciclistas y se están acostumbrando a ellos.

Por desgracia, en México sucede lo contrario y el artista lamentó mucho saber que cuando se realizaba el foro en Guadalajara, el ciclista Jesús Orozco Rodríguez, de 31 años, murió arrollado por un autobús del transporte público tan sólo a unas cuadras del Roxy.

Cabezas rodantes
Diarios de Bicicleta - Las Bicicletas y sus Dueños.

*Publicado en la revista Milenio Semanal.

Monday, August 1, 2011

Las marcas de la bicicleta

Sangre, sudor y ruedas

Una pasión en la vida te deja marcado para siempre. En el caso de los ciclistas y otros biciosos, la vida misma es como un paseo en bicicleta: tiene subidas y bajadas, vueltas y caídas. Son éstas, precisamente, las que te marcan con cierta dosis de dolor y sufrimiento. De acuerdo con Antonio Escohotado, dolor es un clavo atravesado en la mano, sufrimiento es la cicatriz que deja. Sucede lo mismo con los golpes y accidentes en rila, pueden dejar lesiones profundas en el cuerpo y casi siempre cicatrices en la piel. No existe pasión sin sufrimiento.

Si quieres saber qué tan ciclista es alguien que se precia de serlo, sólo mira sus pantorrillas. Para los cletos estas cicatrices son la prueba irrefutable de su pasión. Aferrados a la bici en todas sus modalidades de riesgo (a varios les ha costado la vida) con los que podríamos trazar un árbol genealógico en el que estarían incluidos los urbanos, que van de los bicimensajeros y los fixed a los freeriders, lowriders, freestylers, BMX streeters, flatlanders y trackers. En otra categoría están los ruteros, road y racers, los ciclistas de pista y los cicloturistas alforjeros. La montaña es otra rama que va del cross country al downhill, los hay freeriders, agressive all mountain y trial.
Todos estos estilos de pedalear se distinguen por las secuelas y rastros que van dejando. Son medallas corporales que se llevan con orgullo porque avalan al portador, alguien que ha logrado cruzar al otro lado de la diversión: al extremo de la pasión. Las cicatrices se coleccionan en las espinillas, pantorrillas, rodillas, antebrazos, codos, hombros y en ocasiones, desafortunadamente, en la cabeza.
Los ciclistas, además, suelen llevar otro tipo de marcas en la piel. Éstas son decorativas y voluntarias, realizadas con talento y tintas de colores indelebles. Los tatuajes constituyen otra forma de expresar la pasión por la bicicleta y el ciclismo como estilo de vida. Y, como sucede en otros ámbitos de la vida, también forman parte de un código de identidad y pertenencia a un grupo, inscrito en una comunidad más grande. Significa que la bicicleta es parte de ti, que la llevas por dentro todo el tiempo. Que el ciclismo es tu ideología y tu religión. Es una señal de empatía con tu tribu, con la gente rodante y con la propia máquina de propulsión humana, dado que al pedalear eres uno con ella.
Es difícil decir en qué momento los ciclistas empezaron a tatuarse como parte de su ritual bicicletero (también lo han hecho basquetbolistas, skaters, surfers y futbolistas). Se popularizó en los ochenta y los noventa entre las tribus del ciclismo que establecieron sus códigos de tinta en la piel y empezaron a identificarse aunque no fueran montados en la bici. Principalmente los riders del bmx freestyle, los ciclo mensajeros fixed, los freeriders de montaña y ciudad, los lowriders chicanos, así como los ciclistas de ruta profesionales. David Clinger, del equipo Webcor, causó controversia en 2008 al cubrirse el rostro y la cabeza con un tatuaje maorí, a sus patrocinadores no les causó ninguna gracia.
Las bicicletas y los tatuajes están de moda y se perfilan como tendencias, cada día hay más personas que se suben a la bici y la adoptan como deporte y medio de transporte, así como más personas que decoran su piel. Todos ellos han encontrado en la bicicleta el motivo saludable para lucir el arte en su cuerpo al pedalear.
Se acostumbran los tatuajes sobre ciclismo, bicis de todo tipo, piezas, ruedas, cadenas y estrellas de transmisión, que muchas veces forman parte del logotipo de cada grupo. También señalizaciones, ciclistas famosos, marcas, iconos y frases célebres del universo cletero. Los ciclo montañistas prefieren los diseños tribales y toda una fauna de animales, aves y peces que representan la libertad, la fuerza, la tenacidad y la velocidad. También se dan los cráneos (deadheads), los seres mitológicos emplumados y, sobre todo, los ángeles sobre ruedas. Las alas son un motivo especial entre los biciosos porque en bicicleta caminas en el aire y vuelas con los pies.
Si tienes bicicleta, un tatuaje es el mejor complemento para hacerte visible y lucir bien; por el contrario, si ya tienes los tatuajes y no cuentas con una bici, ¿qué esperas para hacerte de un par de ruedas?


Tuesday, July 5, 2011

Los hábitos no se destruyen, solo se transforman


“Vivir es una caída horizontal.”
Jean Cocteau


La temporada aburrida del Dr. House es cuando el doc se rehabilita. El galeno macizo cambia las sustancias por el sexo con la doctora Cuddy y se convierte en el niñero de su bebé. Se acabó la diversión, pero también la profundidad del personaje. En su lugar queda una caricatura y la serie se vuelve insulsa.

Todos somos adictos Hoyos negros con un vacío insaciable. Dejamos unas cosas para tratar de llenar el pozo sin fondo con otras. ¿Hábito o adicción? Tiene que haber una enfermedad o un daño para que exista la rehabilitación, palabra que ahora forma parte del vocabulario oficial contra las sustancias que señala, juzga y criminaliza: droga, adicción, drogadicto, al referirse a sustancia, hábito y consumidor. ¿Eufemismos o términos que van más allá del consumo de sustancias ilegales?La conducta que repetimos porque nos produce placer crea un hábito que se vuelve necesario para sentirse completo y funcionar. Y todo lo que entra al organismo por cualquier vía, así como lo que el cuerpo produce internamente, tiene sus efectos. Pero a nadie le gusta ser señalado como enfermo o criminal por hacer o consumir lo que le gusta. Estamos habituados al ejercicio, al sexo, al café, al tabaco, al chocolate, al antidepresivo, a la comida, al alcohol, al trabajo, a la religión, al juego, a las compras, a la serie de televisión, a Internet, a la red social, a la pornografía, al videojuego, al iPhone. Hábitos legales, cuyos efectos llegan a ser más nocivos, que no requieren rehabilitación.
El ser humano siempre ha necesitado asideros para suavizar la caída horizontal que menciona Cocteau. Por sí solo no cubre sus necesidades físicas y metafísicas al desnudo. La vida en seco carece de sentido, es rutinaria y aburrida, insatisfactoria y dolorosa. Los hábitos atenúan estas aristas de la caída y hacen llevadera la existencia. No hay persona sin hábitos y tenemos especial cuidado en cultivar aquellos que nos hacen sentir bien, los que nos dan placer y evitan el dolor sin importar el daño o el beneficio para la salud. Quien se mortifica o aflige de alguna forma provocándose dolor y sufrimiento también está habituado a ello.
Desintoxicados, rehabilitados, jurados y abstemios salen de unas espirales para caer en otras quizá menos destructivas. Quienes pregonan “vivir libres de adicciones” y etiquetan a los habituados como “drogadictos que necesitan rehabilitación”, suelen padecer hábitos en secreto o en diversas formas socialmente aceptadas. Con frecuencia son retorcidos y criminales, como los políticos drogados de poder y los religiosos pederastas.

El negocio de la rehabilitación
Ernest Hemingway, un gigante literario.

Las granjas, instituciones y grupos de ayuda no están exentos de utilidades, irregularidades, denuncias y ataques criminales. Sin embargo, quienes lucran en serio son las clínicas de lujo que ofrecen sus servicios para desintoxicar y rehabilitar por módicas cantidades. Sitios de donde algunas personas salen con nuevos amigos para volver con más brío a los viejos hábitos. Y la prensa del espectáculo vende muy bien esas historias de rockstars ejemplares que salieron de las clínicas en California, una y otra vez, dándose golpes de pecho y tirando rollos infumables. Doñas aburridas del rock como Elton John y Steven Tyler, quien declaró haber gastado unos 20 millones de dólares en cocaína a lo largo de su carrera. Claro, semejante disparate le salió con aires de arrepentimiento al lanzar su autobiografía.

Cuatro métodos para re habituarse

El gran Jean Cocteau.

El método substituto de Hemingway: Bicicletas por caballos.
Nuestra cultura de consumo está saturada de substitutos tipo aspartame por azúcar. Este modelo aplica en planos superiores. En su relato autobiográfico El fin de una afición, incluido en su libro París era una fiesta, Ernest Hemingway explica claramente cómo funcionó el mecanismo en su persona cuando abandonó las carreras de caballos porque le robaban demasiado tiempo y energía, antes de aficionarse a las de bicicletas. “Por entonces ya había descubierto que todo, lo bueno y lo malo, deja un vacío cuando se interrumpe. Si se trata de algo malo, el vacío va llenándose por sí solo. Mientras que el vacío de algo bueno sólo puede llenarse con algo mejor.”

El método emocional de Cocteau: Del gozo a las miserias.
¿Qué pasa si al Chocolate Abuelita le quitamos el azúcar con todo y abuelita? Adiós dulzura, adiós emoción. Durante su estancia en la clínica para desintoxicarse, Cocteau escribió el libro Opio. Diario de una desintoxicación, en el que describe el proceso para sacar el opio de las células del cuerpo, pero no de sus pensamientos y sentimientos: “La droga muerta deja un fantasma que recorre la casa a ciertas horas… Después de una desintoxicación vuelvo a encontrar miserias que yo le atribuía y que él atenuaba; recuerdo que me torturaban las mismas miserias, en otro tiempo, cuando yo no lo conocía… Curado, me siento vacío, pobre, asqueado, enfermo. Floto. Salgo pasado mañana de la clínica. ¿A dónde ir?…”

El método físico de Escohotado: Ginebra en lugar de whisky.
Aplicando el principio físico de la impenetrabilidad, dos sustancias no pueden ocupar la misma célula. Para re habituarse, Antonio Escohotado sugiere una en lugar de la otra. En su libro Aprendiendo de las drogas, el autor establece los elementos principales del hábito:
a) El refuerzo o premio que el hábito mismo proporciona.
b) El vacío o deficiencia del que es síntoma.
c) Las incomodidades concretas que se derivan de interrumpirlo.
Por tanto, la rehabilitación con metadona le parece útil para:
a) Abandonar un hábito de opiáceos naturales sin sufrir de
inmediato una reacción de abstinencia.
b) Mantener el hábito –e incluso incrementarlo- sin estigma social. Como dejar el whisky por la ginebra.

El método matemático de Roquet:
Sicodislépticos + Siquiatría + Amor + Muerte + Dios = Salud Mental
El orden de los factores no altera el producto. De acuerdo con el azotado psiquiatra Salvador Roquet, es la suma de estos elementos lo que permite alcanzar el estado de paz interior, plenitud y felicidad que todos anhelamos. El doctor fue pionero de la terapia con sustancias y autor de la Sicosíntesis de Roquet, que combinaba química cerebral, siquiatría, sicoanálisis, multimedia y misticismo. En el libro de Janine Rodiles, Una Terapia Prohibida, se detallan la metodología y los factores de la fórmula. Según él, desintegraba la personalidad del individuo y la volvía a reconstruir…
Ojala cambiar un hábito fuera como cambiar el canal de la televisión cuando la serie se pone aburrida. Pero ya estamos tan habituados a ver la TV a colores que nadie la cambiaría por una blanco y negro, muda y sin control remoto, mucho menos la desconectaría. No solo perderíamos su compañía, también el regreso del Dr. House a las sustancias que le dieron vida.

* Publicado en la revista Marvin #93

Wednesday, June 15, 2011

Como el niño con los zapatos rotos


Aunque conozcas tus reacciones más comunes, es imposible saber cuándo te asaltará un sentimiento que no recuerdas haber tenido. El domingo antepasado se rompió el rin trasero de mi bici de montaña. Ya no pude seguir el rol. El Alexrim estaba desgastado y resentido por el paso del tiempo en los caminos, tronó en pedazos y la rueda de la Kona Blast dejó de girar. Sobrecargado de energía como andaba, regresé al micrositio, saqué la Merida de ruta y me lancé a la carretera.

Como ando bruja, rescaté dos rines usados Araya que tenía guardados (siempre guardo y reutilizo todo) y me fui directo al taller La Fe, donde Noé y su papá hicieron un buen trabajo. Uno de los Araya de plano estaba muy jodido (el trasero) y le tuvieron que meter uno nuevo. Pero la cosa no paró ahí. Como el desgaste de los mecanismos y las piezas de la rila es general, al cambiar el rin y meterle uno ajeno, también tuvieron que cambiarle la rueda libre y el caset, un Shimano más pequeño y accesible a mis posibilidades.
Total, que la Kona quedó medio hechiza entre piezas originales, otras recicladas y las nuevas adaptadas. El domingo pasado me lancé a dar un rol para probarla en el Desierto de los Leones. Y sí, la bici quedó bien, pero ya no era la misma. Le cambiaron el alma. Pesada y lenta para subir. Algo muy parecido a lo que sucede cuando el disco duro de la Mac se te jode y lo tienes que cambiar. Funciona, prende y todo, pero no es la misma Mac; queda lenta, limitada, despersonalizada, vacía, desconocida…
Para rematar, estando arriba en las piedras de Muñecos, me encontré a unos compas de la bici. Estuvimos platicando un momento y me percaté de sus rilas: pura fibra de carbón y doble suspensión. Entonces, lo que nunca me había pasado ni con mis amigos que andan muy bien montados, me sentí como el niño con los zapatos rotos en la escuela. Nunca había experimentado esa sensación, que no es envidia, sino una extraña mezcla de tristeza, frustración e impotencia. Bajamos por Venados, un retorno largo y rudo, y de nuevo sentí que la Kona era una carcachita. Lo nuevo hizo más evidente lo viejo. Tiene cinco años de uso extra intenso y no sé cuántos kilómetros, caminos, montañas, terrenos y climas le he metido. Tampoco tengo una sola queja, al contrario, la Kona es una chingona con esa suspensión Bomber bien cabrona. Pero la veía y la sentía vieja, lista para la jubilación.
Corto de dinero, tendré que ahorrar para hacerme de una nueva. Mientras tanto, ya estoy reconvirtiendo una Specialized Hard Rock que uso en el bosque de asfalto. Cualquier cosa menos dejar de rodar. Después de tres años, el próximo fin de semana le daremos su estrenón en la montaña. La Kona, mi fiel montura Blast, ya está lista con sus llantas slick para rodar por la ciudad.




Thursday, June 9, 2011

Red Burning Mustangs

On the run

Son metal, son grunge, son stoner; en suma, son Red Burning Mustangs, el cuarteto oriundo de la Bella Ruidosa, Hidalgo, que recorre los estados aledaños a su comarca como los elefantes alucinados que embisten en el arte de su EP, On the run.

Es muy posible que Elías Pimentel (batería), Daniel López (guitarra y voz), Ricardo Castillo (bajo) y Benjamín Martínez (guitarra), hayan crecido escuchando la música del Diablo porque han asimilado muy bien el blues y sus corrientes de rock duro y ácido. En su sonido destilan a Muddy Waters y a John Lee Hooker, a Jimmi Hendrix y a Black Sabbath, a Mudhoney y a Monster Magnet, bandas con las que, suele decirse en el medio, los arrullaron desde la cuna.
Cuando me hicieron llegar el sencillo “Bloodsuckers” pensé que era un grupo truqueado en el estudio. Se supone que es una autoproducción en el más puro espíritu DIY, pero sonaban más densos que muchos grupillos que andan por ahí dando pena con disquera profesional y toda la cosa. Después me enviaron la liga para bajar los otros tracks del EP: “On the run”, “You gotta see her movin´”, “Carmine”, “Unicorn” y “Lean on me”. Psicodelia pesada que me entusiasmó. Pero también me despertó una sospecha: ¿no será un grupo armado en el estudio de grabación? Justo en ese momento de duda, cual señal del más allá, en mi buzón recibí la invitación para una de sus apariciones en el Soma del D.F. Era el reto para escucharlos en vivo y salir de la duda.
Buenos muchachos...

Así que, tentado por la curiosidad y el buen rock, me di un rol a la tocada aquella noche de abril. Cuando subieron y empezaron a darle constaté que, efectivamente, los Red Burning Mustangs tocaban con brío y potencia. Disfruté su set porque ya estaba familiarizado con las canciones, por su puesto que de frente sonaban más alto, más fuerte y más pesadas. Y aquí debo decir que me gustaron la guitarra y los requintos de Benjamín Martínez, se nota la conexión que tiene con el instrumento.

Un cuarteto al que habrá que seguirle las pisadas si continúan tocando a pesar de las adversidades que suelen enfrentar los grupos en esa etapa del despegue.

Todo el show, aquí: http://redburningmustangs.com/rbm/

Friday, May 20, 2011

Si mañana se acaba el mundo (2001)

Ahora que se ha puesto de moda el asunto, una amiga me preguntó qué haría si una mañana nos dijeran que el mundo tiene las horas contadas mientras vemos las imágenes de destrucción en la tele. Como eso ya lo había pensado, la respuesta fue sencilla: echaría en una mochila la Obra Poética de William Blake, los seis Conciertos de Brandenburgo de Bach en el walkman y agua suficiente para un par de días. Pasaría a ver a mi familia un rato y antes de perderme en el bosque pedaleando suavemente mi bicicleta, entre la hierba y las hojas secas, me tomaría el mejor de los ácidos. Esa me parece la mejor manera de morir.

Monday, May 9, 2011

El rock ninihilista

El sonido de la crisis


“No hay futuro, no hay futuro
No hay futuro para mí”.
The Sex Pistols


Los ninis son una tragedia en nuestra pesadilla nacional, jóvenes que ni estudian ni trabajan, como los punks de los años 70, pero sin la conciencia de clase y sin la actitud para expresar su malestar.

Aquélla fue una década de crisis en todos los aspectos, marcada por el desempleo, la falta de oportunidades y el aburrimiento de la juventud en los países avanzados. El caldo de cultivo para que brotara cual virus el punk, un movimiento juvenil que influyó en la sociedad y en el arte con ideas anarquistas y situacionistas, filtradas por el pensamiento DIY (Do it yourself), que renovaron la música, la pintura, la literatura, el periodismo, el diseño gráfico y la moda.
El punk rock lo encabezaron grupos carentes de conocimientos y recursos, equipados con actitud y muchos huevos: The Ramones en los Estados Unidos, minimalistas cuya consigna era el desmadre (el sonido del suburbio gringo), y The Sex Pistols en el Reino Unido (el de la clase obrera que dio mejores grupos), apadrinados por el músico y empresario Malcolm McLaren, el dueño de la tienda de ropa Sex, quien los vestía con sus diseños y fungía como el cerebro detrás del grupo (el maridaje del rock y la política que había probado con The New York Dolls).

ENTRE EMOS Y HIPSTERS, TODOS SOMOS NINIS
Así las cosas, con un poco de suerte México podría ser el próximo epicentro rockero mundial. Esperamos el brote de nini rock de un momento a otro, la explosión del ruido desencantado y antitodo que le pondrá una buena zarandeada a la juventud y a las instituciones. Un rock visceral, tocado con instrumentos robados. Ojala que los ninis, sin importar a qué tribu urbana pertenezcan, apliquen el ocio creativo e irrumpan con su ruido en la escena, así podrán quitarse el aburrimiento y mentar madres a los cuatro vientos.
Y que se les ocurra pronto, antes de que algún aguzado productor como Luis de Llano tenga la iniciativa y siga los pasos de McLaren para prefabricar un grupo que ni Sex ni Pistols para darle voz y significado a los ninis: N Generation. Si eso llegara a suceder, no sería extraño un disco tipo Nevermain las bolas, con canciones como “Dios salve a la maestra”, “Vacaciones en el sol azteca”, “Chido desempleo”, “Diecisiete en el Súper 7”, “Sin sentimientos”, “Anarquía en la UNAM”, “Neza York”, “Cuerpos en fosa” y “Mai güey”. Sin duda sería censurado como artimaña publicitaria y el CD retirado de las tiendas por su portada con el rostro de la maestra Gordillo intervenido de modo artístico, no quirúrgico.
Aunque algunos maloras dicen que el nini rock ya existe porque los grupos que hay ni tocan ni proponen, imaginemos el efecto que una corriente musical así podría tener y, sobre todo, las millonarias utilidades que generaría porque los ninis son un mercado en expansión. ¿Acaso existe una mejor manera de ocuparse, autoemplearse y desahogarse? Además sería una catarsis y terapia de grupo. Tampoco se descarta la posibilidad de hacerla en el mundo del choubis y algún día recibir lo que Caiflanes por su retorno desafinado y descuadrado: un milloncito cada uno, según revelaron las Malas Lenguas. Ni rock ni rol, pero qué tal cobraron…

* Publicado en Milenio Diario 4146.