Sunday, October 5, 2008

Fierro por fierro

Desaparecen el Toreo de Cuatro Caminos y una galaxia de recuerdos*

La Ciudad de México cambia de fisonomía y empieza a olvidar. En una de tantas cirugías se queda sin esa protuberancia metálica, el Toreo de Cuatro Caminos, que terminó sus días en la perfecta inutilidad, salvo servir como punto de referencia y domo de los recuerdos.
Adriano e3: www.e3colectivo.blogspot.com

Como viajero de Satélite y habitante de esta peculiar comarca de neón he visto el Toreo toda mi vida al ir y venir del DF. Ahora es extraño ver que lo desarman como si fuera un juego de mecano: 1,800 toneladas de acero y cada fierro está impregnado de óxido reminiscente. El panorama urbano es otro sin la cúpula de 60 metros de altura que siempre me pareció una enorme nave espacial lista para despegar. Hoy se desintegra y en el aire flota esta sensación semejante a la de los sueños: es la misma ciudad pero en una dimensión desconocida, el equivalente a vivir atrapado en un capítulo de la teleserie. Algo no cuadra para las colonias en las órbitas del suburbio.

El futuro que nunca llegó
Deborah Galván

Este monumento de ciencia ficción estuvo ahí 61 años, la mayor parte del tiempo en desuso. El ruedo se estrenó en noviembre de 1947, en sustitución del Toreo de La Condesa, cuando Naucalpan era una zona rural (¡ahora sí estamos entrado a la modernidad industrial, ajúa!), pero la obra nunca se terminó y así albergó a la fiesta brava durante 20 años. En sus arenas pisaron toreros y toros de todas las tallas, Luis Castro, Lorenzo Garza y Joselito Huerta, entre los más citados. Se le llamó el Toreo de Cuatro Caminos porque ahí se encontraba la intersección de la Ciudad con los pueblos de Naucalpan, Cuautitlán, Tacuba y Huixquilucan. Desde entonces era un punto de referencia.
Deborah Galván

Con el paso del tiempo y el tráfico, el Toreo se convirtió en un centro multiusos donde se realizaban eventos masivos de cualquier tipo. La estructura metálica que lo cubría se construyó en 1968 y luego tuvo el techo de lámina que brillaba a lo lejos por el sol. Con la promesa del futuro que nunca llegó, la nave espacial no lograba despegar. A veces funcionaba como escenario de conciertos, peleas de box y lucha libre, mítines políticos y otros espectáculos. Desde Antonio Aguilar hasta los Chemical Brothers hicieron cantar y bailar a sus seguidores. Por ese ring pasaron Rubén Olivares El Púas y Julio César Chávez, El Santo y Blue Demon. Pero ni así voló el armatoste. Hubo shows de calidad, hasta que el PAN lo tomó como circo de lanzamiento para sus candidatos: Maquío, Fox y Calderón arrancaron ahí sus campañas.
Deborah Galván

El lugar no era rentable con eventos aislados porque costaba un dineral mantenerlo. Hace un par de años, al trabajar para una agencia de publicidad, pude subir y caminar sobre la superficie cual astronauta en la luna para tomar medidas, fotografías y video. Sin embargo, el costo era impagable para el anunciante y no se concretó el proyecto. A pesar de ser un fracaso comercial, el Toreo tuvo importancia en la configuración de la Zona Metropolitana. Como se sabe, ahí se encuentra el límite del Estado de México y el Distrito Federal, donde ahora se pretende construir un segundo piso de cuota hasta Lomas Verdes. En su perímetro también se encuentra la estación donde termina la Línea 2 del Metro: Cuatro Caminos.

Santo llamando a Lunave
Adriano e3

Más que eso, en su domo el Toreo contuvo momentos de épocas pasadas, una galaxia si sumamos a las personas que pasan a diario o que alguna vez estuvieron adentro. Existen las resonancias de los conciertos de rock, empezando por el de Joe Cocker a mediados de los 70, cuando le daban sus epilepsias etílicas. Un asistente recuerda que la policía se dio vuelo madreando chavos, que el maeeestro de ceremonias era Luis de Llano y Xavier Bátiz el telonero (seguro dijo que le enseñó a cantar el blues a Pepe Vergón); encima, Cocker estaba tan pasado que su presentación no duró ni seis canciones bajo la lluvia. Festivales de rock hubo algunos a pesar de la mala acústica, estuve en un par de ellos en los que tocaron Mano Negra, Cypress Hill, Café Tacuba, Maldita Vecindad y Tijuana No, entre otros. De hecho, Café Tacuba tiene un disco titulado así, el Cuatro Caminos. La tocada más memorable sucedió en el antro trasero llamado La Viuda, donde una vez Ice-T y Body Count rompieron tímpanos.
Lo que atesoro del Toreo es la lucha libre. Mi tío Eduardo siempre ha sido un gran aficionado y durante los 80 ahí se disputaron estupendas máscaras y cabelleras. Todos los primos íbamos con él a las luchitas, entrábamos en tropel con nuestro programa y el cono de pepitas. Ahí vi por primera vez al Lizmark, al Canek y al Mil Máscaras, pero el que más me impresionaba por salvaje era el Perro Aguayo con su greña revuelta de sangre y sudor. Fue en el Toreo donde el Santo se despidió, el Enmascarado de Plata luchó por última vez en septiembre de 1982.

Where is my mind?
Adriano e3

Pero las luchas también se terminaron y el inmueble se ocupó en ocasiones. Nike hizo una activación de marca y fue el set de la serie de televisión Capadoccia, la cúpula anunciaba una cadena de tiendas y el triste fin corrió a cargo del panista argüendero Germán Martinez. Sin duda somos testigos del fin de una época, hasta al Yankee Stadium le tocó caer. ¿Qué sigue? Se ha dicho que por ahí pasará el Viaducto Bicentenario, que se construirá una plaza comercial y un corporativo, que un desarrollo residencial y torres departamentales… o todo eso y más en un terreno de 30 mil metros cuadrados. Es una necedad seguir construyendo donde se necesita un parque con áreas verdes y suficientes árboles. Pero eso es impensable para el presidente municipal José Luis Durán Reveles y para el gobernador Enrique Peña Nieto, tan ocupados en devastar hasta el último metro cuadrado del Estado de México y construir puentes, centros comerciales y fraccionamientos sin planeación alguna.
Adriano e3

Mientras desmontan la estructura de acero también desmantelan los recuerdos de una ciudad que va perdiendo la memoria en cada viga. Su desaparición es el último espectáculo que ofrecerá. Eso me recuerda el final de la película The Fight Club, la urbe se derrumba y suena la canción de los Pixies, Where is my mind?

* Texto publicado en Milenio Diario, 5 de octubre de 2008.


Maru Sandoval y su amigo y servidor estaremos en la Feria del Libro de la Ciudad de México para presentar "Las Bicicletas y sus Dueños". Sábado 11 de octubre, Zócalo de la Ciudad, 11 am, Carpa de Cine Gritos y Susurros.

El libro estará a la venta durante la feria en el stand de
Textofilia (www.textofilia.com), carpa de Editoriales Independientes, junto al Foro Joven y Metro Zócalo.

19 comments:

checo_motoneta said...

que buenisimo texto...pffff las pocas veces que lo vi era cuando visitaba a unos primos en izcalli, igual que ati se me hacia algo super espacial y enorme, una vez vi como estaban trepados unos changos motando una publicidad de nike, de los r-9 de ronaldo que eran unas lonotas enoooooooormes, mmmm no sabia que tanta historia tenia ese punto de referencia que yo siendo foreño, lo conosco. siempre quise estar andentro o arriba pero pues namas me pude parar ahi afuerita y cuando me subia al micro que iba rumbo a lecheria siempre me gustaba ver como iba desapareciendo esa spaceship. jajaja hasta me dio nostalgia supongo que a los chilangos y toda la raza que vive para aya les va dejar un gran vacio como el espacio que ocupaba esa nave del progreso que nunca llego a la zona. como tu dices

pfffffffffff

Daniel Franco said...

Oye, muy buena información. Yo nunca fuí, lo vi de fuera varias veces pero nada más. Una gran pérdida para los metaleros de corazón, más de mil toneladas de su material favorito.

Metrópolis said...

¿Los restos de la modernización?...en cuanto a la "urbanización" si ya no sirve se tira y se crea algo nuevo...sinceramente, aún siendo ingeniero, apoyo tu opinión de utilizar un espacio de esas magnitudes para "recrear" las extintas áreas verdes que alguna vez existieron en la vieja Tenochtitlán.

Esperemos que los viejos recuerdos sean compensados por algo decente.

Saludos!

Berenize said...

Hola, Roger: probablemente de pequeños jamás pensamos que veríamos caer titanes que, creímos, nos acompañarían siempre; sin embargo, ya ves, cuantos otros gigantes han caído ante nuestros ojos. No nos queda más que tomar nota y contar la historia y a mi me ha gustado tu post cienciaficcionerockerkitsch!

Un beso!

Victoria said...

Que buen post!
yo vivi mi infancia en Lomas de Sotelo, en el edificio 22, 5 minutos andando de mi casa llegaba al Toreo. Siempre que me preguntan donde vivia o donde me quedo ahora que voy de vacaciones siempre digo "por el toreo". No tenia idea que lo iban a tirar, francamente con el anuncio de Soriana se veia ESPANTOSO pero sera raro no tenerlo en mi fotografia de ahora en adelante...

Carlos Velázquez said...

pues no soy catedrático de la universidad de deusto, pero carnal, son 500. y como ando jodido de la cara pues hay que atorale. y sí, la neta en los últimos años uno de los libros que más he disfrutao y desfrutao es trans-atlántico. llegadle.

por cierto, yo también iba a estar en la feria del zócalo, pero como mi libro no es polichiaco, pues me abarataron. qué gacho.

ai tamos

Metrópolis said...

Te lo citaré textualmente: "Gracias por los pirópos, y si, tengo hermanas, pero están casadas"...lástima carnal, otras más que se le van.

Saludos!

Monica Alvarez said...

Hola amigo:
es una lástima que un hito cultural y arquitectónico para el DF,se haya convertido en un elefante blanco en la actualidad.El problema se produce cuando no es sustentable económicamente.
Un saludo desde Chile y suerte en tu evento.

Elis De Sucre said...

Orale! y uno ni idea, desventajas de ser provinciana, es una pena que ya cuando no esta, me venga enterando de toda su historia!

bueno pero supongo que siempre quedara como punto de referencia, ya no sera como "Ahi a un lado del Toreo" ahora se sumara "donde antes estaba el Toreo", total que aunque sea asi, sera recordado.
La casa de mi abue que fallecio sigue siendo la casa de Beny, talvez sean ejemplos simples pero, suceden, y aunque parescan faltos, encierran nostalgia.

PD. entonces con ese anuncio de la feria del zocalo, me doy por enterada que a la de Mty ni lo invitaron verdad? ni pex, pero al menos podre encontrar su libro ahi?

Saludos!!!!!

Su Satánica Majestad said...

ah, qué cosas...

ahora que recuerdo, me parece que mi hermano fue a ver a Vanilla Ice al Toreo de Cuatro Caminos.

No estoy seguro, pero creo que sí fue ahí. Un dato más que se agrega a los que has mencionado en esta entrada.

Siempre es un gustazo leerte, Rogelio. Ya sea que hables de la mosh, o de Jesucristo Superestrella vs. Marilyn "Antichrist Superstar" Manson, o de cosas como estas, es imposible dejar de leerte de corrido hasta el final. Qué chido que escribes.

Un saludo.

rotabeauvoir said...

Oyyy!!! que bonito texto Rogelio... y bueno pues, yo nunca lo ví, ni lo veré, (al toreo, digo...) por supuesto, jeje...

Un abrazo y besos rotos!

Sonic Reducer said...

Es lamentable que en esta ciudad lo único permanente sean las demoliciones y la desmemoria. Confieso que al Toreo siempre lo vi como un edificio abandonado al que de vez en cuando le daban una mano de gato para que algún promotor mañoso se forrara, presentando allí algún numerito bastante cutre. Hasta donde mis recuerdos alcanzan sólo una vez entré. Debió ser en 1999, en un concierto dizque para celebrar los 30 años de Woodstock. Llegó un Jefferson Starship remendado para la ocasión y Ray Manzarek estuvo acompañado por el poeta Michael McClure, quien leyó algunos textos suyos. Por supuesto, la broza quería oír a "los doors" y McClure se llevó una rechifla olímpica. También estuvo Edgar Winter, tocando "Frankenstein"; todos aquellos que lo vimos en aquel legendario programa de tele, "Alta tensión" salivamos como bestias. No recuerdo a quién más anunciaban en el cartel, pero yo salí de allí como a las 11 de la ncohe porque la zona era (¿es?) bastante feroz.

La falta de visión de nuestros gobernantes, entre otros ineptos personajes, impidió que el Toreo tuviera la misma suerte que el Auditorio Nacional; es decir, una remozada entera y luego crear un fideicomiso que le permitiera al edificio ser redituable.

En fin, mi geografía de antaño ya no existe: el centro histórico del df es ahora una escenografía que parece instantánea y hasta un sitio amable como el Barracuda, en la Condesa, cambió de dueños y los actuales arruinaron su atmósfera decididamente retro. ¿Y qué decir del Salón Corona? Esta ciudad está envenenada.

polvo de menta said...

que buen post roge
menos relieve en el df

polvo de menta said...

aqui tiraron una plaza de toros: la gaona.... eso me gusto
lo castrante es que en su lugar pusieron un enorme centro de convenciones de cristianos

THE CLANSMAN said...

como que exageras demasiado ¿no?, digo, el Toreo nuca fue el Wembley Stadium o el Yankee Stadium...era un espacio desperdiciado...

Sales!...

Carlos Velázquez said...

el toreo para mi siempre fue mil máscaras.

· said...

lo hubiesen pintado de rojo con motitas blancas jejejeje...

por cierto, del post anterior, me encantó el paralelismo entre la escalera surrealista y tu texto... ambos van a ninguna parte.

saludos master of puppets!

Gimena Garza said...

qué dirán los sureños de venir por las chicas del norte sin impedimento alguno?

Arturo Xiuhticoatl said...

Lo mismo senti cuando el lote baldio donde jugaba fue convertido en bodegas...chales. Tambien construyeron un almacen de carnes frias sobre la tumba de mi perrito. Una abrazo chido maestro.