Wednesday, December 15, 2010

La marrana negra de la literatura rosa

El otro nombre del colesterol literario
Apareció el esperado tercer libro del norteño Carlos Velázquez, autor de Cuco Sánchez Blues y La Biblia Vaquera, quien publicó en la editorial Sexto Piso cinco cuentos bajo el título La marrana negra de la literatura rosa.

Durante la presentación se dijo que este libro se leía en una sentada, lo cual me parece una puntada similar a la de comer en McDonald´s para quitarse el hambre en chinga. Además de ser un lugar común para empalagar al autor, revela al consumidor de fast books que se mide por la cantidad de libros que ha “leído” con las técnicas del Lector Rapidín.

Los buenos libros son los que enganchan y nos mantienen con el pellejo pegado al hueso, los que no queremos que se acaben y a los que regresamos una y otra vez para leer y releer hasta limpiar el plato y la cacerola. En este punto debo confesar que leí tres veces La Biblia Vaquera –las mismas que cayó Jesucristo- y podría leerla dos tres más. El lector puede atascarse cuando hay lodo o reflexionar tras cada línea, sin duda el gozo es mayor cuando se lee despacito. Así se paladean y digieren las letras, incluidos los libros rápidos. Si huele a pollo Henry´s y sabe a pollo Henry´s… seguramente La marrana negra se preparó de esta forma, no al vapor -eso sería para veganos y al autor le caen gordos-, sino en franca y notoria chinga.

Ante todo La marrana es un libro divertido. Desternillante en El alien agropecuario, cuyo ambiente rockero el autor conoce muy bien, fábula sobre un adolescente con Síndrome de Down que se convierte en rockstar junto a una banda de punk y termina tocando tecnoanarcumbias bajo la dirección artística del manager. Con menor suerte corren los relatos No pierda a su pareja por culpa de la grasa, La jota de Bergerac (cuyo final es memorable, de película), El club de las vestidas embarazadas y La marrana negra, situaciones absurdas tasajeadas de la realidad, protagonizadas por ladrones y asesinos obesos, vestidas beisboleras y escritores de fat books más calóricos que una caja de chocolates frente a la televisión. Lo que tienen en común estos personajes es el conflicto personal (no hay un elemento entre ellos y tampoco se encuentran al final amarrándose unos con otros), ninguno está satisfecho con quien es y trata desesperadamente de ser otra persona u otro ser. Eso los lleva a cambiar más que su apariencia y a cometer atrocidades de dimensiones porcinas.

El libro tiene su cresta en El alien, luego sucede un tropezón y de pronto el lector rueda escalera abajo como si cada página fuera un escalón en El club de las vestidas embarazadas, una parodia de Fight Club de Chuck Palahniuk que se queda a medio esponjar. Hay riqueza en obesidad, adicción, crimen, enfermedad, obsesión, infidelidad, traición, engaño, provocaciones y bromas con la editorial cuando la Marrana, musa del escritor light pero puerco, se tira por la ventana de un sexto piso… sin embargo, el resultado sabe a letras rápidas que engordan con el colesterol literario disparatado. Si ya nos había dado esos deliciosos Burritos de yelera, ¿porqué ahora nos ofrece hotdogs con salsa cubana y salchicha humana? Caricaturas steadmaníacas –dado que el autor se identifica abiertamente con Hunter Thompson-, escritas bajo algún tipo de presión en olla express y a la sombra de su libro anterior.A La marrana negra le estorba La Biblia, campeonato del consejo nacional obtenido a pulso por este luchador de las letras libres. La cosa es que no se leen a lo ancho de la blackie marranez de pinky lit cuentos alucinantes como El díler de Juan Salazar, sino relatos largos que tampoco mantienen el ritmo polkabilly-jazzito duranguense ni su estilo postnorteño que ya lo distinguen desde Cuco Sánchez Blues. Da la impresión de que busca cortar con el pasado y alejarse de sus raíces y fortalezas, quizá para evitar la etiqueta Del autor de la Country Bible, pero como se dice, el Norte no lo va a dejar. Velázquez es hábil y ameno, el humor asesino logra entretener al lector hambriento de sus ocurrencias y sus malabares con las palabras. Esperemos que las prisas, la fama y la burocracia cultural no se lo desayunen al desnudo o al menor descuido.
* Publicado en Replicante.

Wednesday, December 8, 2010

Watching the wheels

La Raleigh de John Lennon
Ilustración: Maru Sandoval.
Cuando la tuve debí haber sido
el niño más feliz de Liverpool,
quizá del mundo.
Lennon



La música es movimiento. Y el movimiento es la condición esencial para mantener el equilibrio del Universo. En ese nivel, la bicicleta se parece a un instrumento musical, hay que ajustarla como se afina un piano o una guitarra antes de salir a tocar. Quizá por eso, el Sueño Número Uno de Lennon en la infancia era tener una bicicleta. Desde niño le gustó rodar en las calles de Liverpool, dar el rol por Mendips y más allá, pedalear con ritmo, melodía y armonía.
Siendo un medio de transporte tan común en su tiempo y en su país, es muy posible que pedalear haya influido en su estilo artístico, en la forma de concebir e interpretar la música. Si el country de Johnny Cash imitaba la marcha del tren y el surf de Dick Dale los remolinos de las olas, podemos imaginar que Lennon componía y tocaba con la cadencia de un paseo en bicicleta al estilo inglés.
En alguna ocasión dijo que vivía para su bicicleta, antes de contar que todos los niños dejaban sus bicis en el patio; pero él no, al contrario, insistía en meterla a la casa y durante las primeras noches la mantuvo junto a su cama mientras dormía. De nada sirvió que la tía Mimi tratara de impedirlo, igual intentó persuadirlo para que olvidara el asunto de la música: “Eso de la guitarra está bien, John, pero nunca te ganarás la vida con ella…”
Con ese antecedente bicicletero no extraña que Lennon haya sido una de las máximas figuras del rock y que los Beatles pasaran a la historia como el grupo más importante. Por sus biógrafos como Robert Rosen y las miles de imágenes que hemos visto del rockstar más famoso del mundo, sabemos que pedaleó muchas bicicletas a lo largo de su vida antes y después de la película Help! Existe registro de los paseos que daba con su hijo Sean, una curiosa fotografía de Bettmann donde aparecen John y Yoko en batas y él montado en una bicicleta blanca con flores, o las imágenes tomadas por Ben Ross de la pareja besándose en algún lugar de Nueva York, montados en sus respectivos velocípedos.
Por el tipo de pedales y los aditamentos que usaba, se nota que Lennon era un ciclista habitual. Pero no deseamos desconcertar a ningún lector con la inquietante figura de Yoko Ono (quien guarda una relación aparte con las bicis por el arte conceptual de Marcel Duchamp y su escultura Rueda de bicicleta), por ello desviaremos nuestra atención hacia otra foto más interesante de Lennon, una sepia de principios de los cincuenta en la que posa orgullosamente con su primer bicicleta junto a su primo Stanley Parkes. El Sueño Número Uno hecho realidad era una Raleigh rodada 28, una clásica all steel bicycle, la bici más popular en Europa durante varias décadas del siglo XX.
El fundador de Raleigh, Sir Francis Bowden, era un hombre enfermo y desahuciado. Solía emprender largos viajes, pero en 1887 contrajo una extraña enfermedad que nadie lograba diagnosticar ni curar, su salud se deterioró tanto que ese año los médicos no le dieron más de seis meses de vida. Uno de los galenos le sugirió, como último recurso, que hiciera ejercicio. Sin mucha esperanza, Sir Frank montó una bicicleta inglesa que pedaleó por las calles de Nottingham, se fue a rodar y en un acto insólito logró escapar de la Muerte, se alejó de ella veloz, dejándola fría en la lejanía.
Al año siguiente, saludable y feliz, el escapista de las dos ruedas compró un pequeño taller en Raleigh Street y estableció su fábrica, donde se armaban dos bicicletas por semana. Desde entonces, la Raleigh Cycling Company es parte de la tradición del diseño y la ingeniería mecánica de Inglaterra, la cuna de la Revolución Industrial, con sus máquinas, las fábricas y sus obreros. En 1896, la nueva planta empezó a funcionar con bandas de producción en serie movidas por seis inmensos motores, la armadora de bicicletas más grande conocida en aquella época, donde una década más tarde se producirían 30 mil velocípedos al año. Por si esto fuera poco, la marca se vio consagrada por el fenómeno Zimmerman, el ciclista de Nueva Jersey que ganó 2,300 competencias montado en bicis Raleigh (el Lance Armstrong de ese tiempo), al retirarse también comenzó a fabricar sus bicicletas Zimmy.
Seis décadas después, el rock y las bicicletas británicos invadieron a los Estados Unidos, los Beatles y Raleigh iban por delante y causaron furor. A partir de 1951, la compañía producía cada pieza de la bici, 120 partes en total, y fabricaba más de un millón de unidades al año. Unos años más tarde comenzó la invasión. En la historia de la bicicleta, al igual que en la del rock, se conoce como british invasion al periodo en que Raleigh acaparó el mercado gringo después de la Segunda Guerra Mundial y hasta finales de los años sesenta, cuando se convirtió en el mayor productor de bicis en el mundo.
Para los adolescentes de Europa y Norteamérica, la marca era sinónimo del primer contacto con la libertad y la velocidad, tal y como sucedía con la música de los de Liverpool. Al iniciar los setenta, Raleigh creó otro clásico tipo canción del cuarteto, la Chopper, esa bici con una pequeña rueda delantera y una grande atrás (nuestra versión de ese modelo es la célebre Vagabundo), que salvó a la compañía de un gran hoyo financiero y le permitió incursionar en el terreno de las BMX y las bicicletas de montaña.
En 1980, el holandés Joop Zoetemelk ganó el Tour de France en una Raleigh TI Creda. Ese mismo año, el ocho de diciembre, John Lennon murió baleado por Mark David Chapman en una fría noche que cubrió al mundo. La “biblia” de Chapman era El guardián entre el centeno de J.D. Salinger, novela en la que Holden Caulfield suele hablar con su hermano muerto, Allie, y cada vez que lo ve en sus recuerdos se le aparece en bicicleta.
En el 2002, 114 años después de fundada, la fábrica de Raleigh también cerró sus puertas para ser demolida. Era un símbolo de Nottingham, allí trabajaron varias generaciones, familias enteras que dejaron de laborar y hoy sólo miran con tristeza la nueva construcción de la universidad. La producción de bicicletas Raleigh y sus otras marcas (en el camino adquirió a Rudge, BSA, Triumph y Diamondback) se fue a Korea y a Vietnam, 25% más barato que armarlas en Inglaterra, supuestamente con la misma calidad. En Nottingham permanecen las oficinas administrativas, el centro de diseño y distribución que ahora ocupan un nuevo domicilio en Triumph Road. Pero el auténtico “Working class hero” se quedó sin su fuente de trabajo, el espíritu de la ciudad desaparece con ella. Cada año desde su muerte, entre el nueve de octubre y el nueve de diciembre se recuerda a John Lennon –9, el número más presente en su vida-, principalmente por su legado musical, universal como la bici. Le gustaba pedalear, era otra forma de liberarse y hacer rocanrol.
El bicle y su bicla. Como dicen sus seguidores, subió al cielo montado en sus gafas de bicicleta.

Thursday, December 2, 2010

Rodada 41

Parafraseando a Jerry García, ha sido un largo y extraño viaje... keep on rollin!

Sunday, November 28, 2010

"Aquí estudio a la gente"

Hace un par de meses pasé frente a un taller de barrio cerca del micrositio, Taller de Bicicletas “LA FE”. Ante la deshonestidad de los dueños de los negocios bonitos decidí probar suerte en este lugar y así conocí a Noé, quien ya le metió mano a la Kona y a la Merida. En mis vueltas a “LA FE” nos hemos hecho cuates, consigue buenas piezas a precio amigo, ajusta las rilas y también vende mi libro. Su abuelo, Don Antonio Martínez, fue ciclista profesional y después puso el primer taller de la familia. Su padre siguió con el oficio y abrieron dos sucursales más en el Estado de México. Hoy son tres talleres y Noé sigue en la ruta de la tradición familiar, maneja éste en Calzada de las Armas No. 8. Le regalé un ejemplar de Las Bicicletas y sus Dueños, a cambio él me mostró sus poemas. Lee y escribe, es rockero, bicicletero y vive tranquilamente arreglando las cletas de la Colonia 10 de Abril. El otro día quedó de conseguirme unas zapatas para los frenos de ruta:
- Cámara mi Roger, después del puente las tengo, ¿no?
- ¡Ah, cabrón, me vas a aplicar el mega puente escolar?
- Pus por eso...
- Pero no vas a la escuela, ¿o qué estudias?
- Psss, a la gente, aquí estudio a la gente.

Thursday, November 25, 2010

Saturday, October 23, 2010

Una nueva drooga

Rodar a ciegas, una aventura sensorial de la mente

Foto: Fernado de la Orden.

Nuevas sensaciones desde un punto de no vista
Durante el 3er. Congreso Nacional de Ciclismo Urbano en Puebla conocí a Manuel de la Torre, coordinador del Paseo a Ciegas, quien me platicó sobre el proyecto. Un par de cervezas en los portales y quedamos de vernos a las 9:30 de la mañana en el Zócalo para probar el Paseo. Sería llevado en bici con los ojos vendados, rodar sin el sentido de la vista era algo que debía experimentar. Aquella noche me fui a dormir con la emoción de que al día siguiente probaría una nueva droga.
Y así fue…
Pedalear ayuda al desarrollo de los sentidos de la percepción porque en la bicicleta se ponen en práctica los cinco, lo que no sucede en otros vehículos. La bici para dos o tándem se ha convertido en el medio para proporcionar una terapia de sensibilización e integración a las personas con ceguera, así como un ejercicio de la percepción y la imaginación al rodar con los ojos vendados. Pasear a ciegas se convierte en actividad formativa y recreativa de altos vuelos, muy recomendable para personas de todas las edades y buscadores de nuevas sensaciones.
El Paseo a Ciegas, la experiencia sensorial sobre ruedas, es parte de un programa de estimulación puesto en marcha por los grupos Bicitekas, Contacto Braile y Muévete en Bici. El coordinador de la Torre y sus guías se reúnen todos los domingos en la Diana Cazadora de la Ciudad de México, de 9 a 1, para rodar en seis tándem sobre Paseo de la Reforma llevando a los invidentes a explorar la ciudad. Suelen impartir cursos de introducción y sensibilización.
Pedalear con los ojos vendados es una experiencia nueva, una aventura de la mente. Al terminar el paseo de los invidentes nos repartieron unos antifaces que debíamos usar 20 minutos antes de rodar. Ahí estábamos varios, listos para dar un rol con los ojos cubiertos, cuando una mano amable me llevó hasta la bicicleta. Hola -dijo una voz femenina-, soy Nancy. Colocó mis manos sobre la bici mientras me describía las piezas. Luego me explicó el modo de subirnos, pedalear y bajarnos. ¿Estás listo? Sí. Uno… dos… y… tres!

Fue como lanzarnos a un abismo negro...

Foto: Aroón Borrás. Bicitekas.

Tan pronto como agitamos las alas de los pies empecé a ver con los oídos. Conforme avanzamos el cerebro trabajó de manera distinta y el mundo se reconfiguraba, efectivamente empezaba a ver con los oídos y el olfato, sinestesia total. No sé por qué desde un principio sentí que rodábamos inclinados unos 45º hacia la derecha, como si la calle estuviera empinada y nosotros con ella. Nancy me anunciaba vueltas en u hacia tal o cual lado, pero no me daba cuenta cuando cambiábamos de dirección. Lo que sentía era un suave balanceo y esta inclinación extraña. El recorrido se convertía en un viaje de estímulos que me daban otra “visión” del mundo. Mi mente se movía de manera distinta, imaginaba un lugar hermosísimo a juzgar por los sonidos y los olores. El aire era un carrusel interminable de estímulos, los ruidos y aromas, los sabores, las voces y sus conversaciones, los niños, la temperatura, la sombra, el sol, los pájaros, el mundo pasaba a través de mí como un desfile de sensaciones sonoras y multicolores.
Lo extraño es que el encanto se terminó al bajar de la bici y quitarnos el antifaz. No es que se deseé ser ciego, es que la imaginación construye mejores lugares que la realidad, ciudades más bellas. Foto: Paseo a Ciegas.

Más allá de la percepción, de cómo se adapta sensorialmente el organismo a la ausencia de un sentido aguzando los otros cuatro, está la confianza que se debe poner en práctica. Si ya es imposible confiar en alguien con los ojos abiertos, en el paseo tienes que hacerlo a ciegas.

Saturday, October 2, 2010

Publicidad vs Punk

Los Ramones, las barras y los jingles
No hay dogma que se le resista a la publicidad. En el comercial de tele de las barras Bran Frut Energy lo que llama la atención es el jingle de Blietzkrieg Bop. El spot no se recuerda con claridad, pero ¿qué tienen que ver Los Ramones y el Osito Bimbo?, ¿saca de onda que el dueño del pan en México se ponga a rockear con música punk?

Como diría el Maestro Fernando del Paso en El Viaje de Palinuro por las Agencias de Publicidad y otras Islas Imaginarias: en el fondo hay una buena idea. Los creativos del comercial identificaron en la canción el beneficio de unas barras enriquecidas con guaraná: energía y salud. ¿Alguien duda que el rock de Los Ramones sea más energético que una bomba de speed? Aquí la canción es el comercial, lo único memorable que logra la deseada conexión con la marca.
Oye, pero es la marcha de guerra que se convirtió en himno punk, la institución de la que habla Seymour Stein -dueño de Sire Records-, el llamado a la acción relámpago y a la revuelta musical. Todo eso reducido a un jingle de 30 segundos (Los Ramones hicieron canciones de 1:03). La típica expropiación rockera que hace la publicidad. El saqueo de la cultura popular. El arte siempre ha sido un banco de ideas maleables para los redactores y diseñadores en las agencias. La diferencia consiste en que el artista crea y el creativo recrea, recicla, retoma y deforma. La actividad creativa publicitaria obtiene con sus fusiles de asalto nocturno cualquier referencia cultural para comunicar. El fin justifica los medios.

La publicidad no respeta a la hora de agarrar lo “sagrado” para manosearlo a favor de una marca, un producto o un servicio. Aun así, las ideas más canijas se quedan en los cajones porque siempre hay valores y temas intocables que pueden ser un bumerang. A veces se cometen estupideces pretendidamente atrevidas que resultan grotescas, ofensivas y denigrantes, como el reciente caso de las marcas MAC y Rodarte, que lanzaron una línea de cosméticos con el tema de los feminicidios de Juárez, campaña que suspendieron por la respuesta que tuvieron e incluso fueron obligados a disculparse.Sin embargo, diría Dylan, los tiempos cambian: hace diez años se solicitaron unas imágenes de la Revolución Mexicana al archivo fotográfico Casasola para una campaña publicitaria. Se negaron indignados, ¿a quién se le ocurre utilizar un documento histórico tan importante con fines comerciales y, peor aún, publicitarios? Hoy esas imágenes decoran las fachadas de Liverpool con motivo del Centenario.

En el caso del punk, un movimiento artístico del Siglo XX, la regla del reciclaje creativo se cumple cual orden militar dada por Johnny Ramone. Se convirtió en moda publicitaria a partir de los Sex Pistols, los maniquíes creados tras una boutique de ropa por el fallecido Malcolm McClaren.Un jingle no es para rasgarse las vestiduras como algunos proponen, hay cosas peores y, además, Los Ramones ya usaban las ropas rasgadas en los 70. No es la primera vez ni será la última que su rock musicaliza comerciales, programas de televisión y películas, empezando por la suya, Rock & Roll Highschool, producida y dirigida por el master de las b-films, Roger Corman. Hace unos años, por ejemplo, se usó I wanna be sedated para un comercial de Fanta en el que dos niños futbolistas de equipos contrarios entran al hospital y en urgencias siguen disputándose un refresco. El rock siempre ha sido un fix.

Blietzkrieg Bop en el comercial de las barras es más divertida que la cantidad de infamias que escuchamos a diario. El jingle es malo, se salva porque la canción es una clásica a la cual se le han hecho incontables versiones instrumentales, en diversos idiomas y ritmos, covers surf, indie, rockabilly, metal, infantil y ahora jingle. Una curiosidad para coleccionistas Ramones to the Bones. Por el contrario, si alguien se toma el rock y la publicidad en plan de punk dogmático, con solemnidad y recelo, mejor que organice un boicot hardcore contra el Osito Bimbo.Seguro que en algún momento de la vida todos abrazamos al rock como una forma de vida y el punk como pensamiento existencial, pero esta idea de que el rock es intocable ya expiró. Es preferible disfrutar la música y quedarse con las ideas esenciales y prácticas que resultan útiles, como la de concentrarse en la sustancia al crear y la de hacer las cosas uno mismo al producir.

Igual existen comerciales indignantes, programas lascivos y películas desenfrenadas que usan las rolas de Iggy Pop, la encarnación del rock, para musicalizar escenas clave. El legendario flaco de acero tiene un historial de voces prestadas (es un decir) a la publicidad, además de pleitos rudos con patrocinadores como Pepsi, que lo demandó cuando tiró sus logotipos que pendían sobre un escenario donde se presentaba. Experiencias que le dieron material para componer Supermarket del disco Skull Ring: I´m proud of the corporate logo / writen on my box / it says that I´m ok / for the company stock / what I am I do not know / I don´t know who does / maybe any, some institution / with no flesh or blood.

Seamos honestamente punks, ¿qué fueron los Sex Pistols, sino 10% rocanrol y 90% publicidad?* Publicado en Replicante.

Monday, September 27, 2010

Cabrita Bike y el Bookie

Arte de la Cabris con Las Bicicletas y sus Dueños, ¿a poco no es un amor alucinante?

Sunday, August 1, 2010

Después de la lluvia

El tiempo
es un diamante líquido
que se escurre
a través de la luz.

Thursday, July 15, 2010

Crónicas Felinas

II. El hombre de izquierda que cobraba con la derecha

Se fue el Señor de los Gatos. Como era de esperarse, la burocracia cultural lo santificó y los políticamente incorrectos lo desmitificaron con la misma oportunidad. Personaje de claroscuros, un ser urbano del Siglo XX con sus motivaciones y contradicciones…

Curiosamente, con todo y su fobia hacia la contracultura de los sesenta y los jipitecas, era común verlo en movidas aceleradas, desde aquella sucursal del Bar 9 llamada Metal y la primera Expo Tatuajes México hasta las tocadas de Maldita Vecindad y Café Tacuba en LUCC. De igual modo, nada le impedía militar en la “izquierda”, escribir en La Jornada y las introducciones para libros como Rock Mexicano, sonidos de la calle, de José Luis Paredes Pacho, pero al mismo tiempo colaborar ubicua y lucrativamente con los medios y la prensa de la “derecha”.

En 2004, cuando editaba una revista para los clientes Membership Rewards de American Express, el dueño de la editorial exigió ver publicado a Monsiváis en nuestras páginas. “Pero…” Sin peros, era un capricho más que una decisión razonada. Cecilia Sánchez, amiga fallecida por cáncer, me dio el teléfono y logré hablar con alguno de los secretarios de Pelo Blanco y Revuelto. Le expliqué el motivo de la llamada y le pedí su dirección para enviarle una carta y unos ejemplares de la revista. Esa tarde me devolvieron la llamada y el secretario me comunicó con el mismísimo Don de la Cultura. Le confirmé que queríamos invitarlo a colaborar en la revista. Me citó a desayunar el siguiente sábado en el Duca D´este de la Zona Rosa. Fui a la cita, seguro de que un desayuno con Monsiváis sería una experiencia inolvidable como canción de Consuelito Velázquez.

Lo encontré en una mesa, sumergido en los periódicos del día. Me pareció un personaje de Alicia en el País de la Maravillas, su rostro, el pelo blanco y sus gafas emergían del humo rosa del café. Bebimos varias tazas y platicamos sobre cine, música, literatura y periodismo. Después de todo me parecía un tipazo en esa medida, es decir, con una taza de café de por medio. Era una enciclopedia viviente, su memoria sorprendía tanto como la facilidad de conversación y su interés por escuchar, a pesar de que nos interrumpían personas y personajes de los medios y la política que pasaban a saludarlo y cruzaban comentarios con él. Lo que se dice un personaje popular. Cerca del mediodía acordamos lo referente a su colaboración y los honorarios. Se cotizaba bien el maestro. Quedó de enviarme el texto. Nos despedimos y al final dijo “Ven a verme a Portales”.

El lunes el dueño y la gente de la editorial me esperaban ansiosos por saber si Monsiváis colaboraría. Claro, el maestro accedió a colaborar, es de “izquierda”, por lo que sólo nos va a cobrar 15 mil pesitos…

Hubo un silencio profundo y miradas sorprendidas de ojos incrédulos, había personas sentadas ahí que no ganaban eso en un mes e incluso hoy.

-Bueno –dijo el dueño, empeñado en su necedad-, es Monsiváis.

Editamos un lujoso ejemplar dedicado al tema de la suerte y las supersticiones en el que colaboraron Xavier Velasco, Óscar de la Borbolla, Eduardo Monteverde, Fernando Escalante Gonzalbo, Carlos Amador, Cristina Pacheco, Roberto Pliego, Luis Javier López Farjeat, Karem Martínez y los fotógrafos Jorge Ávila y Enrique Arechavala, entre otros, cuyas colaboraciones se pagaban entre los cuatro y los seis mil pesos. La colaboración de Monsiváis llegó puntual pero fue la más cara que pagó la revista. Era un texto divertido titulado “Maldita (o bendita) sea mi suerte, mi vida me la han robado (o regalado)”. Ilustrado por el estupendo Manuel Monroy, su artículo comenzaba con la anécdota del burócrata que se sacó la lotería, pero olvidó el boleto en el pantalón que su esposa echó a lavar.

Todos quedaron satisfechos: los ejecutivos de American Express se sentían intelectuales de altos vuelos y afirmaban que el poder de su marca sedujo a Monsiváis. El dueño de la editorial hizo realidad su fantasía de publicarlo. Y el cronista nos clavó el colmillo y se metió su abultado cheque. Desde entonces considero que la incongruencia no está en vestirse de ferrocarrilero y cobrar muy bien a una compañía como AmEx, sino en asumir y predicar una ideología y trabajar para la opuesta.

“¿Qué vamos a hacer sin ti, Monsi?”, se pregunta su comadre Elenita Poniatowska. Pues seguir lucrando desde la “izquierda” con el negocio de la cultura, disfrutar becas vitalicias y despacharse con la cuchara grande, ¿o no?

Nunca fui a visitarlo, no tuve ganas. Craso error estratégico de padrinazgo intelectual. Pero ahora que lo pienso creo que fue mejor así. Ahorita estaría limpiando la caca de los gatos con los periódicos viejos y contestando las llamadas de López Obrador.

Sunday, July 4, 2010

Monsiváis

I. Seres ilustrados


No es hacer leña del Monsiváis caído, es ejercitar el músculo de la memoria. Su muerte ha causado todo tipo de enconos, incluso pleitos entre sus santificadores y desmitificadores. También me trajo a cuento dos ocasiones en las que traté con el Don de los Gatos, en ambas me causó distintas impresiones como su personalidad felina y contradictoria.

En 1994 se realizó la primer Expo Tatuaje México, donde montamos un stand del fanzine Picahielo. Al encuentro acudieron las cámaras del Canal 22 y las de Canal 11, cazadoras de lo exótico que pasaron de largo en busca de esos extraños seres ilustrados y perforados. Iban a ver la sangre y la tinta en la piel. Entonces apareció Monsiváis con otras dos personas y se detuvieron discretamente en el stand. Pelo Blanco y Revuelto se puso a hojear las revistas y (gay que nunca salió del clóset) se entusiasmó cuando vio una sección del Colectivo Sol y un artículo sobre Música y Contra Cultura (MCC). Edgar Rivas, uno de los compas con quien editaba este fanzine, es hermano del fallecido Mario Rivas, vocalista de MCC y fundador del colectivo gay pionero en México de la lucha contra el VIH. Me pareció un gesto amable de su parte, detenerse, mostrar interés y comentar la revista. Tuvimos la puntada de invitarlo a colaborar y prometió enviarnos algo. De pronto teníamos a las cámaras de televisión encima, moscas sobre la miel, le cayeron como si fuera una atracción más. Sin proponérselo nos hizo una publicidad impresionante, lo entrevistaban con nuestra manta de fondo y los fanzines entre las manos. Se formó un enjambre de curiosos alrededor y, poco a poco, diría el Rockdrigo, esa bola de gente se lo llevó. Aparentemente se mostraba incómodo con la situación, molesto por la insistencia de las reporteras en sacarle entrevistas, pero nosotros nos sentíamos rayados. Claro, nunca envió colaboración alguna.
Por supuesto, yo ignoraba que diez años después estaría sentado con él tomando café en la Zona Rosa para invitarlo a colaborar a una revista de American Express… esa anécdota la podrán leer en el siguiente número de Replicante, dedicada al periodismo y los periodistas.

Saturday, June 12, 2010

Bicis El Libro

La mejor amiga de la humanidad en un click

Las bicicletas en movimiento estático, suspendidas en las fotografías de este libro, editado y publicado por Fernando de la Orden, son un compendio de escenas que tienen dos ruedas en común.

Bicis El Libro reúne las imágenes de 34 fotógrafos que atraparon a las bicicletas en situaciones cotidianas alrededor del mundo, cada cleta retratada cuenta más de una historia. Diseñado por Mariana Zerman, con prólogo de Raquel Garzón, el registro gráfico durante las últimas tres décadas muestra la versatilidad del genial invento y su belleza funcional.
Es un libro para pasear por sus páginas, entre imágenes a color, blanco y negro, fotoperiodismo, retrato, paisaje, foto deportiva, arte urbano, conceptual, digital, lo único que no hay son imágenes de estudio. Los fotógrafos las encontraron distraídas por ahí, tuvieron que sorprenderlas en algún viaje de trabajo, de placer, o cuando descansaban recargadas en alguna pared. Buscaban tomar la fotografía que revelara la esencia de la bici.
En una vuelta de página las bicicletas adquieren personalidad. Hay bicis solistas y acompañadas, en pareja, reunidas en grupo, ocupadas en diversas situaciones y condiciones, tiradas al ocio o colgadas de un puente. Sin importar dónde, cómo ni cuándo la bici siempre está ahí, esperando a ser montada para llevar a su dueño en un paseo por el campo, en el tráfico citadino, en medio de un fenómeno natural, en un conflicto social, en una competencia deportiva y como medio de trabajo.En Bicis El Libro parece que las biclas tienen una vida independiente de las personas y también adquieren algo de los humanos. Como las bicis abrazadas al atardecer o las que se reúnen en el parque a matar el tiempo. La magia está en la idea de la bicicleta y en el contexto donde se le encuentra como parte del entorno. Siempre han estado ahí, estamos tan acostumbrados a verlas que no reparamos en su presencia. Bicis veloces, lentas y paradas, otras olvidadas, encadenadas o tras las rejas, unas viejas y cansadas pero siempre serviciales. Bicis nobles, trabajadoras, confiables, van y vienen zigzagueantes. Las que se mueven sí salen en la foto, el movimiento es la razón de su equilibrio.
El fotógrafo bonaerense Fernando de la Orden es ciclista y fotoperiodista desde 1997 para el Diario El Clarín, el Liberation de París y la revista Courrier de Tokio. En 2001 publicó el libro de fotografía Pan y Manteca, en 2004 colaboró en otro ejemplar, Encierro, además de sus exposiciones individuales y colectivas en Argentina. Fue cuando puso el ojo en el significado de la bicicleta e imaginó una herramienta para su difusión como transporte saludable. Así se concibió Bicis El Libro para el cual aportó una decena de imágenes. Al observarlas el paseante puede pensar en todo lo que han pasado esas rilas y lo que representan para sus dueños, singulares pasajeros de la vida en dos ruedas que pueden volar con los pies.Mostrar el “espíritu” de un objeto cotidiano es el mayor logro de los fotógrafos en Bicis El Libro. A propósito de otro título sobre filosofía de la bicicleta de reciente aparición, La Revolución de las Mariposas, del catalán Oscar Patsí, capturar bicis con una cámara es como atrapar a los lepidópteros con una red. Un vehículo esencial en todos los paisajes urbanos y rurales que se ha ganado su lugar en el mundo aunque no vaya ciclista alguno pedaleando. Ahí está la vieja bici recargada afuera de una casucha de madera, el único medio de transporte y subsistencia de quienes la habitan, con la sensación de que todavía queda algún tipo de esperanza. Su diseño, sus formas y su movimiento, al igual que el arte, embellecen este mundo.

Bicis El Libro. Editado por Fernando de la Orden. Colección Piano Piano. Argentina, Buenos Aires, 2010. Contacto: librobicis@gmail.com y facebook: librobicis

Publicado en Replicante, en su número dedicado al futbol: el lado oscuro del balón.

Monday, June 7, 2010

Si Jesucristo caminó en el agua

El ciclista camina en el aire


El ciclismo es una religión. El creyente pedalea con fervor y cuando puede le alza un altar a su bicicleta. El proceso que sucede en su cerebro es una sinapsis en la que se producen endorfinas: adrenalina, serotonina y dopamina, los neurotransmisores responsables de liberarnos del dolor, regular la alegría, la emoción, la tranquilidad y el sueño. Una reacción semejante sucede en el cerebro del creyente religioso cuando va a misa de ocho de la mañana. Cada quien sus métodos. Lo interesante es que el ciclismo también te puede conducir a estados de conciencia alterada y éxtasis místico. La bicicleta es un regalo divino. Si Jesucristo caminó en el agua, el ciclista camina en el aire, como los ángeles.

Saturday, May 22, 2010

Ram Jam

Black Betty

La primera vez que escuché a Ram Jam estaba en quinto de primaria, fue uno de los grupos primarios en mi formación rockera. Una tarde de invierno mi hermano, que iba en sexto, llegó a la casa con el pequeño disco de 45 RPM. Se lo habían regalado en el intercambio escolar.

Nos iniciamos en el rock con unos radios de transistores portátiles, esas cajitas milagrosas que te cabían en la mano, antecesoras del walkman, el discman y el ipod. Como en la canción Rock n roll de Velvet Underground, la magia que salía de la Amplitud Modulada nos capturaba: La Pantera, Radio Éxitos y Radio Capital. El rock pesado era la onda, éramos seguidores de Kiss, Queen, Alice Cooper, Ted Nugent y, luego de escuchar el sencillo Black Betty, también colocamos a Ram Jam entre nuestros favoritos.
No sabíamos que había sido un éxito en Estados Unidos, pero la energía que disparaba ese vinilito girando a gran velocidad nos electrocutó. El sonido raw, ese riff en estado salvaje, el requinto feroz y el fraseo del también guitarrista Bill Bartlett parecen una banda de negros tocando rock grasiento y sudoroso, a pesar de ser tocado por blancos de la censura, señalados porque se consideró que Black Betty era una canción racista. En el Lado B incluía I should have know.Pasó el tiempo, aquel disquito se perdió, no volvimos a saber de ellos. Por alguna razón de la industria y el mercado sus únicos dos discos no se conseguían. Años después mi hermano se mudó a Miami y se estableció con su familia. Solía visitarlos con frecuencia. En uno de esos viajes entré a una tienda de discos de segunda y hurgando encontré una recopilación llamada The Greatest Rock Performers. La selección es irregular, dispareja para mi gusto (Alannah Myles, Bad English, UFO, John Waite, Stevie Nicks, Uriah Heep, Bonnie Tyler, Bad Company, Meat Loaf, Gary Moore), sin embargo, cuando mis ojos cayeron en la canción 14, Ram Jam – Black Betty, decidí pagar los cuatro dólares.
Esa tarde sorprendí a mi hermano al subirme a su camioneta. Le dije: checa lo que encontré. Metí el cd en el estéreo, seleccioné el track 14 y le subí al volumen. Esto fue lo que escuchamos:

http://www.youtube.com/watch?v=lMLnDuzgkjo

Saturday, May 15, 2010

Skunk

La nueva yerba que modifica el viejo hábito

El fumador de cannabis en México está cambiando a la yerba hidropónica que desplaza a las especies naturales y modifica el viejo hábito de la pacheca.

Los humanos y los animales somos seres de costumbres, una alteración en ellas basta para que la vida empiece a cambiar. ¿Qué consumimos y cómo lo consumimos?, ¿cuáles son sus efectos en el organismo y en la conducta? Basta pensar en las formas actuales de alimentarnos, informarnos, entretenernos y comunicarnos cada día: los alimentos light, los transgénicos y los enlatados, la comida rápida, el microondas y el servicio a domicilio, los complementos nutrimentales, las bebidas energéticas, las computadoras personales, Internet (el medio de medios), los diarios, los libros y las revistas electrónicas, la música en MP3, la televisión y la radio en la Red, los video juegos, el correo electrónico, el Messenger y el Skype, los teléfonos celulares, los gadgets multifunciones y las redes sociales. El entorno nos exige adaptarnos para funcionar, nada es como estábamos acostumbrados. Las sustancias no están exentas de este proceso y las formas de colocarnos tampoco.
Según datos recientes de la ONU, se calcula que 190 millones de personas fuman cannabis en el mundo. En el caso de México, la cadena que integra el mercado está cambiando a la skunk, desde el productor hasta el consumidor: los métodos de cultivo, la calidad del producto, su distribución, el precio y la manera de fumarla (horarios, cantidades, frecuencia). Si cambia la yerba, también el fumador. Cambia su conducta para seguir fumando lo que encuentra en el mercado. No es un hábito que reemplaza a otro, como suele suceder, sino de un sofisticado viejo hábito.Skunk es una yerba híbrida que se obtiene de la combinación y manipulación de las semillas sativa e índica. Desde los años setenta se cultiva en invernaderos hidropónicos, donde se le adicionan diversos nutrientes y motivadores químicos para acentuar sus efectos. A partir de ella se crean nuevos tipos de semillas y plantas más potentes que sus antecesoras. La Skunk #1 es la madre de los cientos de variantes que se encuentran en las coffee shops de Ámsterdam con nombres exóticos o claves numéricas para distinguirlas. Se trata de una yerba transgénica, tiene un aspecto saludable, colorida, esponjada y brillante por los cristales de resina. Su aroma, su sabor y los síntomas también son diferentes. Se vende y se consume en pequeñas cantidades cuyo precio es tan elevado como sus efectos: 400 pesos la bolsita de 5 gramos, lo cual explica su demanda entre las clases media y alta.
La skunk tiene fama por su potencia. En sus flores contiene concentraciones de tetrahidrocannabinol (THC) hasta cinco veces mayores que la natural. Esto le viene bien al fumador, que siempre está en busca del colocón total. Dos jalones surten el mismo efecto que fumarse un gallo completo de sativa. Llega a ser tan potente que suele discapacitar al abusivo y al distraído, dejándolos pasmados. Por este motivo el fumador reduce su consumo una vez al día (ya no mañanero, digestivo y dormilón), en pequeña cantidad, generalmente por la noche, cuando puede entregarse al estado de conciencia sin preocupación. Y por eso disminuye la demanda de sativa como yerba para fumar, nadie la desea si hay skunk y los dílers, como solía decirse, ya no la manejan.Entre los argumentos que esgrime el fumador en su favor está el hecho irrefutable de que “es natural, broder, menos nociva”, lo cual es parcialmente cierto si se toman en cuenta los agentes cancerígenos que contiene la yerba. Además, la skunk no es 100% natural. Como ocurre con los ácidos, se diseñan yerbas con efectos acentuados, depende de cómo se quiera poner el fumador: eufórico, relajado, filósofo, risueño, cachondo, y el descontón final, generalmente gana por knock out. Un escenario previsto por Jeff Noon en su novela Vurt, este futuro donde las personas pueden ir a comprar las sustancias a la tienda. Son plumas de colores, cada pluma es un viaje a un mundo distinto. Y la gente puede entrar y salir de esos mundos o permanecer y perderse en ellos para siempre.

La skunk es una consecuencia de la guerra contra el narco. Para el productor y el distribuidor la yerba hidropónica resuelve problemas logísticos. Se han adaptado a la guerra contra el gobierno de Calderón, la nueva yerba es una de sus ofensivas. Las extensiones de tierra alejadas e inaccesibles donde tienen que sembrar la planta se han reducido a pequeños espacios ocultos en sótanos y bodegas. Ya no es una cuestión de trabajar la tierra, sembrar, esperar, cosechar, curar la yerba, empacarla, almacenarla, transportarla, distribuirla. Ahora se montan invernaderos con sistemas de iluminación, riego, medición y ventilación, donde crece más rápido, fortalecida con toda clase de aditivos. Con los conocimientos de la hidroponia cualquier persona puede instalar el equipo básico en un rincón de su casa y volverse autosuficiente. Internet está lleno de sitios donde se compra el equipo necesario y las codiciadas semillas.Actualmente la skunk se encuentra en el ojo del debate sobre la despenalización en varios países europeos debido a los supuestos efectos a mediano y largo plazos de su consumo crónico. La discusión dio un giro a favor de los prohibicionistas al publicarse las recientes investigaciones del Dr. John McGrath, del Instituto Cerebral de Queensland, quien siguió a un grupo de control de 3, 800 personas durante 21 años. McGrath estudió el uso que hacían de la yerba. Los resultados mostraron que un 14% fumó cannabis durante seis años o más, particularmente skunk, y presentaron el doble de propensión a sufrir episodios sicóticos. ¿Será?
Fumar o no fumar, una decisión personal. Dicen que la peor yerba es la que no hay.

* Publicado en Replicante, en el reciente número sobre Las Drogas y la Cultura.

Friday, April 30, 2010

Paulette en el País de las Pesadillas

Entre Wonderland y Huixquilucan


Just take your lovely daughter and push her in the well
Take your lovely daughter and throw her in the well.
Country Death Song. Violent Femmes

El tema de los progenitores que matan a sus hijos se remonta a las tragedias griegas y a las sagradas escrituras. El filicidio está presente en Medea, de Eurípides, y se encuentra en la Biblia católica. En el Génesis 22, Abraham estaba a punto de sacrificar a su primogénito Isaac por indicación divina cuando la voz de un ángel lo detuvo. El mismo Dios que, por cierto, entregó a su hijo a los hombres sabiendo que lo iban a matar. También lo vemos en la reciente película del director Tim Babas, Paulette en el País de las Pesadillas, un fenómeno mediático durante la Semana Santa que llevó a la opinión pública a crucificar a la villana antes que al Cristo de Iztapalapa.

La campaña de publicidad “Ayúdame a regresar a mi casa” se merece un premio Efectivie Wonder de Oro, movilizó a los medios informativos, a las redes y a las multitudes, enternecidos e indignados por la niña de cuatro años que desapareció de su cuarto en un lujoso departamento de Huixquilucan. Drama plus: la pequeña padecía una discapacidad y necesitaba atención especial. Su imagen inundó las calles, las pantallas y los monitores. Nadie había pedido rescate. Sin secuestro se abrió un gran misterio…
Go ask Alice
I think she will know.
White Rabbit. Jefferson Airplane

Producida por la Procuraduría General de Justicia del Estado de México, Paulette en el País de las Pesadillas es un prodigio visual. Pero gracias al giro argumental que le dio Tim Babas, fabricante de pesadillas infantiles inolvidables, se convierte en una película mediocre. Tiene la virtud de enganchar, empieza contando la historia que se espera ver, los casos de las niñas Madeleine McCann (2007) y el de Isabella Nardoni (2008), con los que estamos familiarizados, y la adaptación a dibujos animados que hizo Disney en 1951. El agasajo óptico en 3D transcurre a pedir de boca, con ganas de probar cada hongo que sale al paso, hasta que el director le da el giro para contarnos su historia. Hay personajes logrados, como la Oruga, el Gato de Cheshire y la cabezona Reina Roja (interpretada magistralmente por Lisette Farah), pero otros fallidísimos, particularmente el Sombrerero. La música de Elfman es impecable. Sin embargo, los cambios de trama no convencen a nadie.La película inicia con un hecho irrefutable: Paulette desaparece sin dejar rastro, como Alicia por la madriguera del Conejo Blanco. Esto es lógico si analizamos las escenas de su recámara, el universo rosa habitado por muñecos de peluche y en primer plano un gato sonriente. Ella no huye del mundo adulto, al contrario, cae en su fondo donde habitan personajes siniestros: la Reina Roja, la Sota de Corazones (Mauricio Gebara), su corte y servidumbre (Érika y Martha Casimiro), por mencionar a los estelares. En este punto, Babas aplicó el primer ajuste de cuento con el cual quedamos boquiabiertos y algunos abandonaron la sala: el cuerpo apareció nueve días después. La mano del mago lo colocó bajo su cama con señas de haber sido asfixiada. Alicia logró salir del País de las Maravillas tirando netas a los estirados de la alta sociedad. Pero acá, en Huixquilucan, Paulette no salió del pozo.
They said, they´ d let you live at home with mom and dad
instead of mental hospitals.
Kill your sons. Lou Reed

¿Qué monstruo pudo asfixiar a una niña indefensa? Alcanzábamos los niveles máximos de indignación e intolerancia cuando el director aplicó el segundo twist a un guión retorcido con el cual estuvimos de acuerdo: la Reina Roja era la principal sospechosa. Por su actuación y contradicciones estábamos seguros que ella era la asesina. ¡Poca madre! ¡Crucifíquenla!

Al parecer la película estaba resuelta, la turba le cortaría la cabeza a la Reina Roja. Entonces, en una maniobra que dejaría con el ojo cuadrado al Magazo, Babas introdujo a tres nuevos sospechosos, cuates de la Reina: primero su vecino e instructor de gimnasio, luego una compa de parranda apodada “La China”, en seguida un comerciante de importaciones. La aparición improvisada de este trío, salido de la manga de Beto el Boticario, no le cuadró ni al Pájaro Dodo. Acto seguido, levanta el arraigo estelar, en lo que el público calificó como el “toque mágico” que hizo bailar al perro y, en este caso, también lo hizo hablar en la película. Los privilegios de la realeza. Aquí es donde se le cae la cinta al master Babs, muchos recursos y efectos especiales no salvan una mala película. Sus movidas son infumables como la pipa de la Oruga azul y ya dijo que no tiene fecha para dar a conocer las causas y los culpables. Las escenas del entierro, con sus plañideras que lloriqueaban "Te queremos, Paulette, nunca cambies", son como una burla a la inteligencia del espectador. Ya pasó un mes de que la encontraron, ya vino el FBI, ya intervino el Gober Bonito pero Gandalla, y parece que este largometraje va para Otra Historia sin Fin. El Gober ha tenido que salir al quite porque sus achichincles no hacen bien el trabajo y se habla de que este caso puede costarle la presidencia que tanto saborea.¿Quién fue? Apelando al sentido común y a la “ciencia”, como afirma Babaz, hay dos métodos para llegar al culpable:

1) En este tipo de películas donde hay varios sospechosos de una muerte sospechosa, generalmente se cumple una regla de oro: fue el mudito. O el sordito. O la abuelita. El más inocente en apariencia y actitud, el personaje del que nadie sospecha, ése fue.

2) El otro método de llegar al culpable es volver a los griegos, remitirse a la sabiduría de las Fábulas de Esopo. En los Toros y las Ranas, algunas ranas observaban una pelea entre dos toros, cuando uno de ellos cayó y las aplastó. Moraleja: siempre que pelean los grandes y poderosos, los pequeños y los débiles mueren.

Saturday, April 17, 2010

Lo In es ser Green

Radicalismo cómodo en la Cumbre de Copenhague*

Copenhague se convirtió en el destino del activismo chic durante la Cumbre del Cambio Climático, inundada por oleadas de gente cuya presencia innecesaria y oportunista responde al protagonismo, así como de green breakers que arribaron dispuestos a salvar al planeta. Son los ecologistas más recalcitrantes que volaron en clase turista desde México y otros países.

Los ambientalistas también contaminan, la diferencia es que su misión les da “licencia” para realizar el viaje redondo y arrojar a la atmósfera, cada uno, 1924 kg de CO2, de acuerdo con el sistema de medición de emisiones diseñado por Air France. Aplicando el pensamiento maniqueísta y excluyente de militantes y activistas, eso bastaría para expulsarlos del auténtico núcleo ecologista.

Por ejemplo, el turista ecológico Juan Carlos García, que da su testimonio aquí , es el clásico hippisnice que con toda corrección política declara uno de sus mantras: “Las grandes corporaciones tienen secuestrada a la COP para imponer su criterio”… Conforme habla con este lenguaje me asalta la idea de un comando de ejecutivos elegantes que somete a los organizadores y negociadores a punta de AK-47. En seguida surgen dudas: ¿Qué corporaciones y, en concreto, cómo le hacen para secuestrar una cumbre? No lo dice, denuncia sin aportar nombres, datos, hechos, cifras. Y los niños verdes esperan escuchar este tipo de señalamientos que aceptan y repiten cual dogmas para justificarse y dar lecciones.

¿Qué harían los green breakers y los ecologistas de aparador sin las malignas corporaciones? Para llegar a “Hopenhague” el ecoturista tomó uno o más vuelos de One World y cargó con su arcón de viaje que contiene: una lap top HP, un celular Nokia o Blackberry, un reloj Casio, un iPod, una cámara digital Fuji, pilas recargables, tarjetas de memoria, usb… o todo eso en un pequeño dispositivo. Pudo lanzar su mensaje al mundo gracias a una cámara de video Sony, a una Mac y a un software para editar, a Youtube y a Facebook… ¿Son éstas las corporaciones a las que se refiere? En el discurso generaliza y acusa a la entidad sin nombre, pero no le causa conflicto consumir y aprovechar lo que produce. Hasta él entiende la importancia de las herramientas y los medios que El Mal pone a su alcance.

Hay personas que estaban convocadas a la cumbre o que tuvieron la oportunidad de ir, pero declinaron luego de reflexionar al respecto. Existe el activismo con otra perspectiva, abierto y sin prejuicios, que no pretende enfrentar porque tiene otros métodos y alcanza sus objetivos a través de las alianzas y las ideas. BioTU es un ejemplo de cómo pueden complementarse los intereses a favor de un proyecto sustentable. Por su parte, la organización Avaaz nombró a las “corporaciones e intereses” y explicó el mecanismo que utilizaron en la COP 15 las industrias de combustibles fósiles agrupadas en la Cámara de Comercio de Estados Unidos, como Exxon Mobil, Chevron y Conoco Phillips, quienes introdujeron a los llamados lobbies para influir en las negociaciones y decisiones. La política climática de la Cámara ha sido motivo para que las empresas Nike y Microsoft se opongan, mientras que Apple, Exelon, PG&E y PNM Resources la abandonaron en 2009 por estar en desacuerdo.

En diciembre de 2010 se realizará en México la COP 16. Sin duda viviremos de cerca la pasarela y el show.

* Publicado en Replicante.

Tuesday, April 13, 2010

Replicante On Line



Tecnología, Educación y Cultura

Apareció el primer ejemplar digital de la Revista Replicante, realizada por Roberta Garza y el incansable Rogelio Villarreal. Incluye nuevas secciones, multimedia, y un contingente nutrido de mentes inquietas. Lo mejor es que ahora será mensual. Mejor disfrútenla a lo ancho y a lo largo, está de agasajo, empezando por la portada de la tícher Gordillo saiberponc.

Sunday, March 28, 2010

El retorno de Rock 101

Y el rock sin pistolas

El año pasado un amigo me envió un mensaje de celular para avisar que Rock 101 comenzaría una transmisión especial de tres días, misma que hizo temblar a los amigos de Reactor porque todas las orejas rockeras se volcaron sobre la idea musical de 101. Como tantos cientos de miles (¿millones?), escuché la estación durante toda su existencia, pasé los años de la preparatoria y la universidad oyéndola, y como todos ellos sintonicé su retorno...

Sólo programaron música “cientoúnica”, no sucedió nada más, el suceso era la nostalgia. No se escuchó ninguna sorpresa, ninguna propuesta, parecían programas grabados en los ochenta, desabridos como un pastel que se endurece. Un rato después le apagué y puse un cd, no recuerdo cuál. Reconocí casi de memoria todas las canciones que escuché, pero la música me sonaba tibia, plana y floja, de hueva. Me sonó desarmado, a rock sin pistolas. Sin embargo, hubo personas que siguieron la transmisión, el éxito que tuvieron les dio la certidumbre para transmitir por Internet con este feeling de que el pasado siempre fue mejor.

Un año más tarde, de pronto nos hicimos amigos en facebook. Ahora 101 dialoga con los escuchas a través de la red. La estación pone un tema o lanza una pregunta y decenas responden, comentan y pide canciones que los hacen recordar algo. Me parece buena idea, pero son cursis hasta la pared de enfrente y a la hora de sintonizar la estación todo se viene abajo. Sus locutores suenan cansados y aburridos, a veces torpes y distraídos (como Abel Membrillo). Musicalmente es casi lo mismo, éxitos de los ochenta y los noventa, aderezados con canciones actuales, para “adultos contemporáneos” que se desmayan de emoción si escuchan a The Police.

Cuando el cuadrante radiofónico de la Frecuencia Modulada era rockeado por Radio Hits, WFM y Universal, Rock 101 era una opción real y tenía una propuesta. Pero hoy, cuando en Internet existen miles de estaciones por mucho mejores, me pregunto qué hace de regreso. No tiene cosa interesante qué ofrecer, salvo este gancho emocional con el pasado. Llevo meses escuchando radio en la Red para ponerme al día, i Tunes tiene una gama interminable de estaciones por categorías de la A a la Z: épocas, géneros, corrientes, estilos, grupos... en ese panorama, en el cuadrante virtual, Rock 101 es como el Nesa-Pong* de los videojuegos, suena a pieza de museo.Estaba en esas movidas cuando me encontré con un grupo del-mo-men-to, incluso vinieron hace relativamente poco: Phoenix, el equivalente a The Police en estos días con menos inventiva que el trío. Pasan las semanas y escucho que hoy como antes resuena el nuevo viejo rock sin pistolas, la diferencia con el pasado es que aquí es posible tener acceso al otro tipo de rock que buscamos, al rock matón, lo que antes era imposible en el cuadrante, hasta que apareció Stereo Joven. Entonces, gracias a la diversidad del radio on line, no quedamos condenados a escuchar Phoenix o Phoenix, como sucedió con The Police en su momento. Que vivan los nuevos tiempos, el buen rock y el buen radio.

* Consola casera de videojuegos muy popular en la década de los setenta del siglo pasado.

Publicado en Decireves, Feb 2010.

Monday, March 8, 2010

Cien años

"Algo le duele a este hombre, está muy triste"
-Mi abuela María, mientras escuchaba
a Bob Marley-

Cuando pienso en la edad de mi abuela María me viene a la mente algo, una aproximación de lo que ha vivido, desde que nació en Francia en 1910 hasta hoy, todo lo que sus ojos han visto en términos de eventos tecnológicos, políticos, económicos, sociales, culturales… sobre cómo llegó a México se podría escribir una novela, el punto es que acá conoció al abuelo Abelardo, se matrimoniaron y tuvieron siete hijos, entre ellos mi papá. Él era de Monterrey. Pero por cuestiones de salud y la atención médica que requería, se mudaron al D.F., donde vivieron algunos años en el Centro. Un día, acostumbrado a comprar boletos de lotería, el abuelo se sacó un premio. Era una cantidad considerable, suficiente para mudarse a Ixtapan de la Sal -recomendación médica por las aguas termales y el clima- y construir un hotel que hoy se llama Casa Blanca. Mi abuela, la petit, como le decimos de cariño, estuvo al frente de toda la operación. Cuando el abuelo falleció y los hijos se establecieron en la Ciudad de México, mi abuela se mudó de nuevo al D.F. Vivió muchos años en Mixcoac, ahí tuvo un estupendo negocio de chocolatería francesa. También estuvo bastante tiempo en la India, con Sai Baba, cada año pasaba largas temporadas, quizá durante una década o más, entre los setenta y los ochenta. Hoy pasa los días tranquila y la verdad se ve muy feliz, a pesar de algunos problemas de salud. Alguna vez desayunábamos varios primos en el departamento de Mixcoac, había una grabadora en la sala y se me ocurrió poner el cassette Legend de Bob Marley. Mi abuela reparó en él cuando sonaba "Redemption Song", entonces dijo: "Algo le duele a este hombre, está muy triste."

Tuesday, March 2, 2010

Para sacarse al diablo

El Nevado y la nieve

Homero, Fernando, Juan y Chema.


sábado. plátanos. miel. mate. guaraná. carretera de toluca. zoológico de zacango, 8 am. juan. chema. homero. fernando. yo. volcán. cafeína. bicicletas. cafeína. maizal. black sabbath. subida. subida. rollins band. subida matona. lodo. descanso. pila. power bar doble cafeína. barra. subida. brian jonestown massacre. hielodo resbaladizo. tool. subida matonsísima. nieve. paisaje brillante. blanco y azul. cargar y empujar las bicicletas. nieve. bajada sobre nieve. dandy warhols. bajada. lodo. juan sin frenos. fernando roto. bajada. monster magnet. bajada. perdidos en el bosque. orientados por un arriero. cannondale leftie de fernando rota. hambre. mucha hambre. cansancio."Nuestras sendas fuera del camino reflejan nuestra personalidad."
Hank Barlow.

"Eso es lo cool de la bicicleta de montaña: llegar a lugares donde nunca has estado y alcanzar sitios que la mayoría de las personas no pueden."
Bill Strickland.

Juan sin Frenos, un alien.

"El ciclomontañismo es más grande que la montaña."
Bill Strickland.

Friday, February 19, 2010

Mauricio Bares

Apuntes de un escritor malo

Bares presentó los apuntes de Anónimo Hernández, el célebre escritor malo e incómodo de las letras. Dieciocho relatos que tuvieron buena respuesta en el blog del autor y la suerte de ser publicados en la editorial Nitro Press, un libro diseñado e ilustrado por Lilia Barajas.

Quien haya intentado publicar un texto en una revista o en un suplemento, un libro en una editorial grande, mediana, pequeña o, más aún, meterse a realizar las publicaciones y las ediciones, lo primero que aprende es que el trabajo y el mercado editorial son duros, dolorosos e ingratos como las patadas de una mula, más cuando no se cuenta con los recursos necesarios para hacerlo. Por si eso fuera poco, son actividades controladas por los rancheros de la edición, la producción, la distribución y la venta. Los impuestos son el tiro de gracia. Por eso es admirable lo que hacen Nitro Press de Bares, Rhythm & Books de Elena Santibáñez y Verónica Maza, y la revista Replicante de Roberta Garza y Rogelio Villarreal, entregan productos editoriales superiores por mucho a los que inundan el mercado.

Apuntes de un escritor malo trata precisamente sobre eso y más, es una caricatura del mundo editorial y literario que se debate entre las grandes y prestigiosas empresas que sólo apuestan por el best seller; los nuevos editores, dedicados a la vida social; los envidiosos escritores, capaces de cualquier cosa por obtener becas y ganar premios; y las pequeñas editoriales, donde publican escritores de toda categoría, hasta el personaje de estas páginas.

Anónimo Hernández es el escritor rechazado por malo, feo, pobretón, sin sex appeal, malnacido y sucio, que narra sus peripecias para publicar y ser reconocido como escritor. Hundido en un mundo absurdo que haría palidecer a los personajes de Beckett, escribe con sarcasmo su versión de los hechos. Entonces, de su pluma nace un súper héroe de película, sale de la pantalla grande para redimirlo, su creación a la Víctor Frankenstein de Shelley: El Escribator, un vengador de las letras que al grito de ¡A la alberca, al averno!, acaba con editoriales, talleres literarios, ferias del libro y librerías.

Una faceta distinta del narrador y ensayista al que estamos acostumbrados. Anónimo Hernández explota sus defectos sin prejuicios ni vergüenzas, el mundo de las letras es filtrado por el ojo del tipo sin suerte que le da vuelta a la página con su invento de ciencia ficción. Bares conserva el sentido del humor con el que se mueve en el ambiente de la palabra escrita y es lo que en realidad salva al personaje en este desmadre. Las crónicas de Tijuana, Mexicali y Ensenada son un registro salvaje de sus estancias en estas ciudades, donde el escritor malo se encuentra para presentar libros e impartir talleres, acompañado de un batallón imposible de promotores culturales, agentes literarios, escritores, artistas y diyeis de toda calaña. Una mirada divertida al grotesco espectáculo editorial.

La vida es una telenovela
Casi al mismo tiempo, la Editorial Atemporia publicó esta recopilación de siete relatos, publicados en los libros de Bares. Los cuentos son: El otro nombre de la Rosa, La vida es una telenovela, No sex like no sex, La lámpara de Chéjov, ¿Por qué no podemos ser los de antes?, Eso no se le hace a nadie y Legislatura de la literatura. Las narraciones fueron retrabajadas para esta edición, según aclara el autor en una nota final. La novedad es la adaptación al cómic de El otro nombre de la Rosa, realizada por Ricardo Camacho para la desaparecida revista El Gallito Cómics. Especie de Best of para los que desean iniciarse en el vicio de Bares.