Para su presentación en Live Earth, Madonna escribió una canción que Al Gore calificó de “fantástica”. Es curioso, en 1985, la cantante encabezaba la lista negra del Parents Music Resource Center (PMRC), el organismo censor creado por la siniestra Tipper Gore con el apoyo de su esposo.

¿Guardianes de la moral?
En 1984, la canción de Prince, Dear Nikki, bastó para que la señora de Gore iniciara una cruzada moralista contra la música pop, los videos y las películas. Escandalizada por el tema de la masturbación, convocó a otras esposas ociosas de políticos conocidas como las Washington Wives y crearon el PMRC con el fin de “alertar al público sobre la música y las imágenes que contienen sexo explícito, violencia, o que glorifican el uso de drogas y alcohol.”

Y todo por una canción sobre la masturbación...
En palabras de la señora, “La música popular como el rock contribuye a elevar los índices de embarazos prematuros, violaciones y suicidios, entre los jóvenes de 16 a 24 años. Es una fuente que envenena a la juventud del mundo con mensajes que no puede manejar.” El PMRC hizo públicas seis demandas: Imprimir las letras de las canciones en las portadas de los discos, guardar bajo el mostrador los discos con portadas explícitas, un sistema de multas para los discos y las películas, otro sistema de multas para los conciertos, la cancelación de contratos de artistas que promulguen la violencia y el sexo en el escenario, la creación de un órgano vigilante de los medios con el fin de que no programen a los señalados. Entonces varias cadenas de tiendas como Wal-Mart, J.C. Penny, Sears y K Mart quitaron de sus anaqueles los discos y las revistas de rock.
Después los discos aparecieron con el Tipper’s Sticker, cuando el PMRC logró que 19 disqueras colocaran en la portada de sus productos un adhesivo con la leyenda: Parental Advisory: Explicit Content. En esa ocasión, fue Al Gore quien habló ante la Comisión de Comercio, Ciencia y Transporte, acerca del “porn rock”, el contenido sexual de ciertas grabaciones y la necesidad de advertir en el empaque a los consumidores sobre los mensajes y el lenguaje ofensivo.

El sticker que todos conocemos: sello de calidad que el PMRC le impuso al rock.
Acto seguido, los Gore publicaron la lista The Filthy Fifteen (las quince sucias): Prince, Sheena Easton, Judas Priest, Vanity, Mötley Crüe, AC/DC, Twisted Sister, Madonna, WASP, Def Leppard, Mercyful Fate, Black Sabbath, Mary Jane Girls, Venom y Cyndi Lauper. A la que se sumaron: Van Halen, Scorpions, Ozzy, Blue Oyster Cult, Led Zeppelin, Rush, Pink Floyd, Queen, ¡hasta John Denver!

La respuesta de Sonic Youth en su disco Goo: Smash the PMRC. Arte: Raymond Pettibon.
Varios rockeros pusieron el grito en el cielo. Entre los principales opositores estuvieron Frank Zappa con Porn War, Sonic Youth con el movimiento Smash the PMRC e Iggy Pop, quien colocó sus adhesivos: Warning: this is an Iggy Pop record.

Gore vs. Zappa: la imbecilidad frente a la genialidad.
Los Ramones y los Dead Kennedys escribieron sendas canciones contra el organismo, al igual que NOFX, Megadeath, Ice-T, Siuicidal Tendencies, Anthrax, Aerosmith, Body Count, Ministry, Mojo Nixon, KMFDM y Rage Against the Machine, entre otros. Así fue como el adhesivo se convirtió en un poderoso imán de compra.

Ramones: imposible guardar silencio.

RAM en plena protesta.