Monday, January 7, 2008

Rojo Navideño

La navidad me deprime igual que la nota roja. Cuando estás seguro de que las cosas no pueden estar peor sucede algo que te desengaña, como saber que Santa Clos es un asesino. Y esta temporada navideña no fue la excepción, el ciclo de las cosas no pueden estar peor se cumplió gracias al chistosito que tuvo la ridícula idea de ponerle a su coche cuernos y nariz de reno.

Reconozco que el clima invernal y el ambiente de navidad me afectan, pero mi odio contra la navidad se termina en la mesa. A pesar de lo depresiva que es la temporada, comes y bebes en abundancia. En todas partes te ofrecen algo, chocolates, nueces, mazapán, ponche, colación, galletas de figuritas, pastel de frutas…
Digamos que mi odio no alcanza para matar al espíritu navideño y el de este chistosito sí, incluso yo diría que le sobró al dejar a tantos niños sin regalos y llenar los tabloides con la nota más roja que el traje del barbón.
El 25 de diciembre manejaba hacia una comida navideña, al tradicional recalentado familiar, dispuesto a darme un atrancón de botanas, pavo, ensalada, espaguetti, jamón al horno, bacalao, vino, refresco y postres. Ni el más amargado le hace el feo a esto, mucho menos después de pedalear una bicicleta durante horas. En eso me tocó un semáforo en rojo y vi la camioneta negra del chistosito, como si el tránsito fuera un desfile navideño.

La luz se puso verde y la camioneta de lujo avanzó lentamente, así que la rebasé de lo más normal. Tenía los vidrios polarizados y no pude ver a los tripulantes, pero unas cuadras más adelante la luz roja nos detuvo de nuevo y quedó atrás de mí. Vi a los conductores por el espejo retrovisor y noté para mi sorpresa que el copiloto era nada menos que Santa Clos. Así es, el que manejaba era un obeso malacara con camisa morada y al lado iba otro gordo disfrazado de Santa Clos. Supuse que seguían en la fiesta del 24 y me pregunté qué clase de regalos traerían en esa camioneta. La respuesta estaba a la vuelta de la esquina.

Al avanzar de nuevo sobre Benjamín Franklin, la camioneta pasó por mi lado derecho y dio la vuelta antes que yo en la calle Progreso. La vi adelantarse una cuadra y de pronto salió un coche color vino que también traía sus cuernos pero de chivo. Parecía que estaba esperando a la camioneta y fue tras ella, pude ver que eran tres tipos disfrazados de los Reyes Magos, de un arrancón la alcanzaron en el siguiente semáforo. En ese momento frené, ¿para qué ir más allá?
Baltazar se bajó del coche con una pistola entre las manos que apuntaba hacia el conductor de la camioneta, el de la camisa morada. Le gritaba algo. En respuesta, de la ventanilla salió un disparo que le voló la cabeza y salpicó la banqueta de rojo. El rey mago salió volando y cayó en el reguero de su sangre y sesos.
La camioneta aceleró, pero al pasarse la luz roja chocó contra una pick-up que pasaba y se quedó humeando a media calle. Melchor y Gaspar aprovecharon la confusión del impacto para bajarse y rociar con ráfagas de AK-47 a Santa Clos y al chistosito que no lograron salir del trineo.

La pastorela sangrienta me espantó el hambre. Ya podía leer los encabezados del día siguiente: ROJA NAVIDAD o LLEGAN LOS REYES CON ORO, COCA Y PLOMO o EL HOMBRE DE LAS NIEVES MUERE BALEADO. Y sí, resultó que ese Santa Clos venía de repartir juguetes entre los niños de un orfanato que el Cartel de Valle de México tiene para atender a los hijos de narcos caídos en tráfico, como él y su achichincle. Mientras tanto, miles de chistositos circulan con sus cuernos de reno en las ventanillas, como piñatas repletas de nieve, luces, cuetes y fuegos artificiales. En el ambiente se escuchan narcorridos en vez de villancicos. Lo peor está por venir…

12 comments:

rotabeauvoir said...

No se que decir... supongo que ¡que miedo!, o ... tal vez que ¡que mala onda que pasen este tipo de cosas en nuestro país!... pero a decir verdad... me da risaa, muchaaa, me divirtió mucho este post, es más, puedo asegurar que es mi favorito del blog...

:)

El proximo año voy a poner mi nacimiento pero a Baltazar le voy a quitar la cabeza... y le voy a echar salsa catsup!!!! mmm

;)

Saludos Rogelio, un gusto como siempre venir a visitarte!!!

Raúl Ernesto said...

Lo peor ya se está dejando venir. Te luciste con el post... perfecto para bienvenir el año.

Esa idea del nacimiento gore me late... la neta.

checo_motoneta said...

jajajaja efectivamente situaciones mexicanas que no sabes si son el meritito caos o el puro floclor mexicano...y que luego pasan a la vuelta de tu casa...y pues segun los mayas 2012 es la fecha pero,,,asi que falta poquito pa lo mejor (segun claro =)

elgüesos said...

¡Esas cervezas Malverde sí que ponen Rogelio! Ahora, me gustaría saber si la tumba de Santa se volverá parada obligatoria de la pandilla maciza, al igual que la de Morrison, o más bien los restos del panzón descansarán en alguna cripta en las cavernas de la Villa.

Joni said...

y cagate!, lei una nota en el periodico que el guey que se fusiló los cuernos de reno, un comerciante del mercado de sonora que se los vio a su compadre que regreso del otro lado, ya se volvío rico fabricandolos en un taller de chalco.

Creatividad para el bussine es lo que nos falta, chiales!

Damián Mictlantecuhtli said...

chale, no se si creerte o escribir pues es algo de inspiracion para Ando siniestro... jejejeje

saludos. cuidate.

**aeromusa** said...

ah si ud viviera en Zamora...

acá los Reyes Magos fueron los teiboleros al llevarse al medio oriente lo que las arcas de una mochisima AC tenia designado para comprar juguetes a los niños de clase "mas jodida"...

y ya no hubo cuernos de chivo, ps fue el "juguete" con mayor demanda asi Michoacan...

besho

Metrópolis said...

Una muestra más del ingenio del zigzag...la pregunta que siempre me hago es cómo sacas algo tan vaciado de algo tan simple y ridículo como lo es una moda pendeja de la gente simple.

Una Malverde pal camino no compadre?

Karla Nerea Valencia said...


¡HOLA!

¿Cómo estás?, Tanto tiempo sin escribirnos.
Espero que este 2008 haya iniciado con el pie
derecho -o sea, todo de maravilla-.
Te cuento que he reabierto mi blog después de un
pequeño descanso "literario" sí se le puede llamar
de alguna forma.
Como sea...Espero contar con tu visita algún día.

Saludos.
Mis mejores deseos para este año que inicia.
Quedo a tus ordenes.



Gimena Garza said...

odio esos pinches cuernos!!
Lo peor seria que los dejaran todo el año, o que ahora salieran con otros disfraces!!! nooooooo!!!!!!!

ºÉl (Ricardo Árbol) said...

Vaya! En esta ciudad todo puede pasar... Pero me cai que uno prefiere que esos pinches coches cuernudos se maten entre ellos por ajustes de cuentas y no porque son una bola de mamoneros.


En fin, pinches fiestas.

Gabriela Clayton said...

no mames, neto? está bien cabrona la historia, sólo en nuestro México surrealista

feliz inicio de año