Monday, June 15, 2009

Cuando te toca… ¿te toca?

A Liliana Castillo

El otro día estaba comiendo con El Bola, gran amigo desde hace 27 años, y por recordar a algunos compañeros y amigos mutuos caímos en uno de los temas que me intriga y con frecuencia me pone a pensar: la suerte, ¿existe?
Él opinaba, al igual que muchas personas, que la suerte no existe. Todo lo que le sucedía a una persona en la vida era producto de sus decisiones y acciones. Por el contrario, yo entiendo a la suerte como todo aquello que no se puede controlar. Es decir, por más que uno piense, haga planes minuciosos y trate de prevenirlo todo, siempre ocurren cosas impredecibles que a veces son a favor (buena suerte) pero la mayoría son en contra (mala suerte).

Siempre sucede así.

Me fascina la idea de la suerte en el Siglo XXI. Ante lo inexplicable todavía acudimos al rincón más primitivo de la mente humana, el pensamiento mágico, para tratar de explicarnos lo que no entendemos porque escapa a la razón.
La suerte es aplicada bajo muchos nombres, puede ser una maldición, el karma, la probabilidad, el destino, la casualidad, la Ley de Murphy, pero acostumbro llamarla por su nombre: buena suerte, mala suerte. Una vez en Las Vegas, durante un viaje de trabajo, entrevisté a un jugador profesional llamado Pug Pearson, quien a sus 70 años afirmaba categórico: La vida es 99% suerte y 1% habilidad.
Al pensar en esas palabras confirmo mi creencia en lo determinantes que son los factores que no controlamos. Sin demeritar el esfuerzo de una persona, cuando me entero que a alguien le va mal o le va bien o le tocó lo peor, suelo atribuírselo a la suerte. El mundo está lleno de situaciones que lo demuestran.

El reciente caso de Johanna Ganthaler
Pasajeros del vuelo 447 de Air France

Mientras El Bola y yo platicábamos acalorados, un avión que despegó de Brasil, el vuelo 447 de Air France, desaparecía en el Océano Atlántico sin dejar rastro con 288 pasajeros abordo. La pasajera 289 se salvó porque perdió el vuelo. Por supuesto, debe haber explicaciones para la caída del avión: una falla humana del piloto, una falla técnica, un atentado, una parvada de aves… Sin embargo, ella tuvo la buena suerte, a los que murieron les tocó la mala. Lo irónico e inexplicable del caso es que una semana después, la mujer viajaba en coche con su esposo por una carretera de Austria y fueron a estrellarse contra un camión. Ella murió en el hospital, su esposo estaba grave. Mala suerte. Ante este hecho, lo primero que viene a la mente es: cuando te toca, te toca. Pensamiento mágico. Es decir, creemos en el destino. Esto quiere decir que nuestras vidas están escritas, Alguien las escribió y está al tanto de que se cumplan ineludiblemente. ¿Ya estaba escrito que esta mujer debía morir? ¿Era su destino ineludible? ¿Alguien controlaba su vida?

El igualmente extraño caso de Ricardo Aldape GuerraEn 1997 supimos de un condenado a muerte en Texas que tuvo la buena suerte de salir libre, el primer y único mexicano en lograrlo. El tipo había tenido la mala suerte de ser condenado y esperar 15 años a que se cumpliera la sentencia. Entonces sucedió el milagro, el sistema de justicia gringo reconoció su error y lo dejó en libertad. Poco después, Aldape manejaba su coche por la carretera de Matehuala a Monterrey, sufrió un choque y perdió la vida. Cuando te toca, ¿te toca?

El lamentable caso de Liliana Castillo
El 22 de mayo fue atropellada en su bicicleta por un automovilista llamado Mauro Gerardo Martínez Toussaint, cuando circulaba por Avenida Universidad. Liliana murió en el hospital, tenía 23 años, era ilustradora, fotógrafa y actriz. Ahora mismo trabajo en un artículo dedicado a ella y a su bicicleta. Sin duda, el conductor, quien logró evadir la acción de la justicia gracias a la corrupción, merece que se le aplique la ley. Pero me quedo pensando en Liliana… ¿Por qué ella, habiendo tantos ciclistas y peatones desprotegidos por la ciudad? ¿Por qué precisamente una joven y talentosa mujer? Por desgracia, todo parece indicar que le tocó la mala suerte de pasar por un mal lugar, en un mal momento, frente a un estúpido.

11 comments:

Yo said...

Gracias... Creo.

Ruffy said...

Oh Si Aldape muerio en Matehuala, un amigo decia que llevaba mucha hierba, que incluso alcanzaron a usmear en el carro y se llevaron algo, despues fue velado frente de mi casa (Yo soy de Matehuala). Ya le tocaba.

Xoconoxtle Cósmico said...

Uhta, que mal pedo de esta chica. No te creas, luego me paniquea bien gacho que estas cosas pueden pasar en cualquier segundo...

Su Satánica Majestad said...

Entonces sí existen los crímenes perfectos...

checo_motoneta said...

pues a cualquiera, como sea y donde sea... en un abrir y cerrar de ojos ya no podemos estar aqui, mera cuestion de suerte y de las circunstancias alrededor...

Damián Mictlantecuhtli said...

cada vez que me entero que alguien de mi edad o mas joven muere, me da mucha tristeza... ojala nadie muriera joven... pero bueno...

hey roger, la verdad, desconozco mucho sobre la chica... quisiera saber mas de ella... que desgracia que halla sido alcanzada por el automovilista, cuanto talento arrebatado de la tierra...

rogelio garza said...

Damián, te paso el link de su blog:

http://fundacionlilianacastilloresendiz.blogspot.com/

Ricardo Árbol said...

Es como el cuento de Pulp.

· said...

99% suerte/1% habilidad.

Digno de tomarse en cuenta.

ordinario said...

Muy triste. Lamentablemente la mala suerte es eso: Estar en el lugar equivocado, a la hora incorrecta, con la gente incorrecta.
Es como el caso de un amigo muy cercano: Por ayudar a otras personas en un grave accidente de tráfico (una volcadura de un camión lleno de químicos flamables en pleno domingo y cerca de un centro recreativo familiar, háganme el chingado favor) le toco sufrir una explosión sin precedentes en Coahuila; esto lo dejo con el cráneo fracturado, parte del cerebro expuesto y la mitad derecha del cuerpo completamente paralizada. Hoy, gracias a Dios (cualquier cosa que esta palabra signifique) esta vivo, lúcido y aunque lentamente, poco a poco va recuperando sus capacidades motrices, pero ¿Cómo explicar tan desafortunado episodio? ¿Mala suerte? ¿Azar? ¿Destino? ¿Dios?

Saludos Rogelio y es una pena lo de la chica.

javieth said...

Este blog es realmente interesante.Debo decir que disfruté mucho leyendo este blog, fué muy entretenido en especial porque estaba buscando un blog que me permitiera mantenerme entretenida.
Muy bueno

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