Sunday, January 28, 2007

La Bianchi de Britney Spears


Armonía es una mujer en bicicleta. Inspiración divina. Leonardo da Vinci lo sabía, el genio de Florencia y Milán capturó la esencia de la mujer en su retrato de La Gioconda, mientras dibujaba en su imaginación el extraordinario invento. He ahí un triciclo perfecto: mujeres, arte y bicicletas.
David LaChapelle, fotógrafo, también lo sabe, pero su obra no es producto de la inspiración artística, sino de la mercadotecnia y la publicidad. ¿Quién puede borrarse de la mente esa imagen de Britney Spears posando con una bicicleta de niña y unos shortitos blancos que dicen Baby en las nalgas?… Siento romper el encanto, pero esa pequeña bici rosa de llantas blancas es una Bianchi Mini Kitty, bonita como su dueña. Fue donada por Britney para la subasta del World T.E.A.M. Sports 2002, cuyos fondos fueron destinados a las víctimas del 11 de septiembre, en la que personalidades como John Kerry, Paul Newman, Yoko Ono y Robin Williams también donaron sus velocípedos.
La marca Bianchi cumple 120 años. En 1885, otro italiano de Milán llamado Edoardo Bianchi rediseñó el velocípedo y fabricó las primeras bicicletas con las llantas del mismo tamaño. Este título se lo disputa James Starley, el inglés que dio a conocer la Safety cycle ése mismo año. En 1888, Bianchi empezó a utilizar las llantas de aire inventadas por John Dunlop, lo cual hizo que la reputación de sus bicicletas llegara a la corte de la reina Margarita. Su majestad mandó traer al fabricante para pedirle que le enseñara a pedalear; él, por supuesto, le diseñó una bici de realeza. Más de mil competencias ganadas y 6 títulos mundiales le dieron renombre a sus bicicletas Celeste, pedaleadas por ciclistas legendarios como Fausto Coppi, primer superestrella del ciclismo en ganar el Giro de Italia y el Tour de Francia en 1940.
En febrero de 2004, Britney lo hizo de nuevo, causó furor en Londres cuando decidió recorrer las calles en bicicleta y llegar a la Abadía de Westminster, donde rezó durante varias horas, según la prensa. ¡Por el amor de dios, no usó protección! Sin duda sus nalgas se merecen un santuario donde todos podamos circular desnudos en bicicleta, tienen su razón de ser y no se deben a la pereza. Con una dieta que ya quisieran muchos atletas olímpicos y entrenamiento profesional, su rutina deportiva incluye máquinas cardiovasculares de todo tipo, pesas, pilates, gimnasia y aerobics, 90 minutos cuatro veces por semana, para mantener en forma cada parte de su cuerpo…
Después de aparecer en la película Crossroads y en el comercial de Pepsi con Beyoncé y Pink, Britney amenaza con dedicarse a la actuación y promete ser la próxima Chica Bond. Si así como canta va a actuar, mejor que siga andando en bicicleta. Pero, ¿qué importa que sea enemiga de la música y de la inteligencia? No hace falta escuchar su sencillo Me against the music para saber que eso de cantar no es lo suyo. Sin embargo, se le perdona y las razones saltan a la vista. A Britney Spears se le puede criticar por plástica, falsa, güera, superficial, hueca, consumista, pro Bush; gringa-gringa, pero es difícil negar que su único papel es embellecer fugazmente el mundo y eso lo cumple a la perfección. No se le puede pedir más, ¿o sí? Digamos que su papel es meramente decorativo. Como sea, Britney en bicicleta es demasiada tentación.

2 comments:

polvo de menta said...

Que lugar tan chingón.
=)

un beso

angeles said...

Que gusto, me da encontrarte de nuevo. Si necesitabas un espacio asi, para yo leerte siempre.
Felicidades, siempre te voy leer.
Tu admiradora de siempre.
Angeles